ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

lunes, 27 de julio de 2020

En peligro la reserva marina de la isla de Tabarca, por Ramón Fernández Palmeral

RAMÓN FERNÁNDEZ PALMERAL Miércoles, 23 de Agosto de 2017, Alicante Press

En peligro la reserva marina de la isla de Tabarca

Me cuenta un amigo, cuyo nombre me reservo, que algunos desaprensivos practican la pesca furtiva en la Resera Marina de Tabarca mediante buceo clandestino o curricán, desde que se hicieron recortes en 2012. Yo como no lo puedo confirmar, solamente lo comento para poner el ojo en el punto de mira de las autoridades. La reserva tiene forma aproximadamente rectangular y su distancia mínima a la costa de Tabarca es de unas 3 millas náuticas. Aunque por otra parte es posible hacer buceo con un permiso especial con los clubes de buceo en el Club náutico de Santa Pola, 15 días antes de poder practicarlo.

El turista que acude a la isla debe saber que el buceo libre no se puede hacer, ni siquiera coger una lapa, un mejillón o un erizo. Tabarca es en realidad un archipiélago formado por Nueva Tabarca o Isla plana y los islotes de La Cantera, La Galera y la Nao. Con 1.800 metros de largo y una anchura máxima de unos 400 metros. Administrativamente depende de término municipal de Alicante. La vigilancia corresponde a la Red de Reservas Marinas pesqueras gestionadas por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. La empresa encargada y de capital público es Tragsatec, dependiente del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Despidió en 2012 a 2 de los 8 vigilantes guarda-pesqueros con los que contaba la isla, además de y la colaboración del Ayuntamiento de Alicante y la Guardia Civil del Mar. Esto supone que se limitó la vigilancia, con lo que proliferaron los furtivos, personas carentes de escrúpulos y falta de educación medio ambiental.

En verano fondean en su entorno unas 200 ó 300 embarcaciones diarias. El anclaje de las embarcaciones afecta a las praderas de posidonia por la carencia de trenes de fondeo, los cuales deberían estar colocados desde hace años. Las motos acuáticas agitan las manadas de peces. Miles de personas llegan al puerto de Tabarca en barco desde Alicante o desde Santa Pola, y se bañan en sus costas, o bajan a las cuevas debajo del hotel del Gobernador, comen en los numerosos restaurantes y chiringuitos, en las especialidades de caldero de pescado con patatas o arroz negro con la tinta de calamar. Existe el problema del "marisqueo" (recolección de lapas, erizos, cangrejos), el cual está terminantemente prohibido aunque muchas veces se hace por desconocimiento.

LA RESERVA MARINA DE TABARCA


La reserva marina se creó 1986 y está en peligro. Fue la primera reserva marina declarada en España. Consta de 1.416 hectáreas marinas. Para su creación fue necesario dictar dos Órdenes complementarias: O.M. de 4 de Abril de 1986, B.O.E. nº112 y la Orden de 4 de Abril de 1986 de la Consellería de Agricultura y Pesca, D.O.G.V. nº 397. Es un ecosistema más complejo de lo que pudiera parecer. Los fondos, de entre 20 a 45 metros de profundidad, están poblados por “Posidonia oceánica” (fanerógama marina que actúa como zona de refugio y protección para numerosas especies). Son viveros en los que se crían, y hábitats en los que se alimentan y se reproduce cerca de la cuarta parte de las especies de animales marinos. Una reserva o un arrecife, es, como dice Antonio Muñoz Molina en El País: “un Amazonas sumergido en el que innumerables organismos se enredan entre sí, dependiendo los unos de los otros, en una vasta simbiosis que incluye desde las algas unicelulares hasta los grandes depredadores que rondan entre las floraciones de coral tan sigilosamente como tigres en un bosque de Asia”. Es decir, todos los mares están en equilibrio, unos peces emigran como los atunes, y otros son estables en su hábitat como en los corales.

Los expertos consideran que para que esta conservación y uso racional de los recursos se mantenga es de capital importancia la vigilancia las 24 horas del día, tal y como sucedía hasta ahora, pero parece que no se mantendrá a causa de los ajustes económicos, que han reducido en un 80 %  dicha vigilancia. Ante la falta de recursos se podría crear una especie de ecotasa a los visitantes de la isla, y de este modo pagar una vigilancia de 24 horas al día, y un radar de posicionamiento para localizar barcos pesqueros dentro de las boyas que limitan la reserva. A partir de mayo de 2015 el Ministerio destinó anualmente 485.000 euros, 2 embarcaciones y turnos de  tres vigilantes.

Al sur de la isla se creó un arrecife artificial con módulos de hormigón, y barcos de pesca limpios de objetos cortantes o peligrosos.

FAUNA MARINA DE TABARCA


Existe una gran variedad de peces en la reserva destacando el mero, la cherna, el dentón, la dorada, el pargo, el mabre, la sarpa, la doblada, morenas, lenguados de fondos arenosos.

Entre los invertebrados destaca la langosta (una langosta de 10 kilos puede tener 95 años edad), diversos moluscos como vermétidos, las nacras, búsanos, las gorgonias, el erizo de mar, la estrella de mar las esponjas. Asimismo es posible encontrar ejemplares de tortugas marinas. Y en algunas ocasiones se han visto focas monje.

EL EFECTO PISODONIA


Pienso que el futuro de los “pecerianos” (comedores de peces) pasa por las granjas marinas bien de peces, crustáceos y moluscos, para dejar a un lado la supervivencia de la biodiversidad de todas las especies salvajes.

Si en la superficie conocemos el concepto de “efecto mariposa” donde  cualquier pequeña discrepancia entre dos situaciones puede producir un caos; por similitud conceptual, se puede pensar, que si las praderas de posidonia oceánica (uno de los seres vivos más grandes del planeta), que vive en colonias de varios kilómetros cuadrados, desapareciera, el caos en el mar sería tan desastroso que la fauna mariana mermaría considerablemente. Por ello no asfixiemos a los mares y océanos con plásticos, basura o sobreexplotación de la pesca, fuera de los caladeros oficiales o plataforma marina o almadrabas. La vida en el mar es un equilibrio que no se puede ni debe alterar. La "Pisodonia" consiste en pisat y cargarse la posidonia de los fonos marinos

* Ramón Fernández Palmeral es escritor y pintor, en Alicante Press