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martes, 21 de julio de 2026

Plaga de mosquitos en Uvanova, sin que el Ayuntamieto Alicante fumigue la zona

Una vecina de Urbanova muestra varias picaduras de mosquito en una pierna Plaga de mosquitos en Uvanova, sin que el Ayuntamieto Alicante fumigue la zona

Los testimonios recogidos a pie de playa coinciden en la intensidad del problema y en su impacto sobre el negocio. Jonathan Núñez asegura que los establecimientos han terminado por normalizar una situación que consideran anómala. “Ponemos velas, citronela y repelente en todas las mesas. Hemos asumido que hay que montar así las terrazas”, explica. Pese a estas medidas, muchos clientes se sientan, piden una primera bebida y abandonan el local antes de cenar.

El problema resulta especialmente visible en el paseo marítimo. “A mitad de julio, en temporada alta, está vacío”, lamenta Núñez, quien recuerda que el verano concentra buena parte del trabajo anual de estos negocios. Las familias con niños reaccionan con especial rapidez ante las picaduras y, cuando el comedor interior está completo, no queda alternativa para quienes quieren abandonar la terraza.

Los clientes piden la cuenta antes de cenar porque los mosquitos les obligan a marcharse

Jonathan Núñez

— Hostelero de Urbanova

Raquel Rodríguez ofrece uno de los ejemplos más gráficos de lo ocurrido durante los últimos días. Una familia tuvo que interrumpir la cena porque una niña no dejaba de llorar por las picaduras. “Les tuve que preparar la comida para llevar. Pasas vergüenza delante de los clientes porque no puedes solucionarles el problema”, relata. Las terrazas, añade, pueden estar llenas al atardecer y vaciarse en pocos minutos cuando aparecen los insectos.

Las terrazas se vacían en cuestión de minutos cuando los mosquitos aparecen al caer el sol

Raquel Rodríguez

— Hostelera de Urbanova

Los propios trabajadores tampoco escapan. Rodríguez afirma que atienden las mesas “llenos de picaduras” y que los locales soportan un gasto considerable en productos para tratar de contener la presencia de mosquitos. Según explica, han trasladado avisos al Ayuntamiento sin percibir una respuesta eficaz y reclaman una actuación coordinada de mayor alcance.

Hay vecinos que prefieren no salir por la noche porque saben que acabarán llenos de picaduras

Mónica Quilachamin

— Hostelera de Urbanova

Mónica Quilachamin coincide en que los repelentes ya no bastan. Describe una presencia masiva de mosquitos bajo las mesas y clientes que abandonan incómodos los establecimientos. La situación empieza incluso a condicionar la decisión de salir a cenar. “Hay gente que ya sabe a lo que se expone y prefiere no venir”, señala. A su juicio, serían necesarios tratamientos más frecuentes durante los meses de verano.

Una vecina de Urbanova muestra varias picaduras de mosquito en una pierna / Héctor Fuentes

La preocupación no se limita a la hostelería. Varios vecinos muestran picaduras recientes en la espalda y las piernas, algunas con una reacción visible alrededor. Raquel Sanz considera que Urbanova arrastra una falta de atención en limpieza, zonas verdes y espacios encharcados que favorece la proliferación de larvas. “Los vecinos no pueden salir a la calle y la gente se levanta de las terrazas para irse”, resume.

Urbanova está desatendida y la falta de limpieza agrava cada verano el problema de los mosquitos

Raquel Sanz

— Hostelera de Urbanova

La Mancomunidad de l’Alacantí atribuye la presencia de mosquitos a la combinación habitual de agua embalsada y altas temperaturas. Su jefe de servicio, José Andrés Lluch, asegura que se están realizando tratamientos y que los equipos atienden las quejas recibidas. Los operarios actúan en las zonas interiores encharcadas a las que pueden acceder por tierra.

Los drones permitirán tratar las zonas encharcadas e inaccesibles a las que no podemos llegar

José Andrés Lluch

— Jefe de servicio de la Mancomunidad de l'Alacantí

Para los puntos inaccesibles con medios terrestres, la entidad ha solicitado autorización a la Generalitat para efectuar un tratamiento con drones. “Estamos pendientes del permiso”, indica Lluch, que defiende que el servicio permanece encima de los focos y acude a las áreas señaladas en los avisos.

El Ayuntamiento de Alicante se remite a la campaña de control anunciada a comienzos de julio. La Concejalía de Sanidad asegura que ha reforzado este verano, dentro del convenio con la mancomunidad, las medidas preventivas, las inspecciones y el seguimiento técnico, con actuaciones en imbornales y espacios donde se acumula agua. También afirma que interviene de inmediato ante cualquier aviso ciudadano.

La colaboración vecinal es fundamental para garantizar el éxito del control de los mosquitos

Luis Morata

— Concejal de Sanidad de Alicante

El edil de Sanidad, Luis Morata, defiende que el consistorio pone “todos los medios” disponibles y pide a los vecinos que comuniquen los focos. El equipo de gobierno centra parte de su advertencia en el mosquito tigre, que se reproduce en pequeñas acumulaciones de agua, incluidas las de propiedades privadas, donde el Ayuntamiento no puede actuar. Por ello reclama labores preventivas en viviendas, parcelas, terrazas, patios y jardines.

El mensaje institucional contrasta con la percepción de los hosteleros, que sitúan el principal problema en el entorno de la playa y reclaman tratamientos anticipados. “En vez de fumigar a tiempo, se espera a que esté lleno de mosquitos”, reprocha Núñez. En Urbanova, el comienzo de la noche se ha convertido así en una carrera entre la llegada de los clientes y una plaga que, según quienes trabajan frente al mar, está vaciando sus terrazas en las semanas decisivas del verano.

Noticia tomada del diario Información, el 21 de julio 2026 

CULPAN A LA DESALADORA 

 

El agua dulce de la desaladora desata una plaga de mosquitos sin precedentes en Urbanova

Vecinos y hosteleros denuncian la inacción del Ayuntamiento ante una situación que, junto a la suciedad y los roedores, hace insostenible el día a día

Hosteleros y vecinos de Urbanova alertan de la plaga de mosquitos que sufren en la zona este verano

El verano en Urbanova (Alicante) se ha vuelto insostenible. Vecinos y hosteleros han alzado la voz para denunciar una plaga de mosquitos "peor que en ningún año", que está afectando gravemente al día a día de residentes, visitantes y negocios. La situación, lejos de ser una molestia estival más, se ha convertido en un problema de salud pública y económico que amenaza la temporada alta en esta zona costera.

El origen del problema, según denuncian, es una novedad de este año. "Obligan a la desaladora a verter todo el agua sobrante, que es agua dulce, a nuestras salinas cercanas", explica Raquel Remacha, del establecimiento Moments. Este cambio es crucial, ya que los mosquitos no proliferan en el agua salada, pero sí en la dulce, creando un caldo de cultivo continuo. A pesar de que se han realizado fumigaciones, estas son "muy contadas y sin drones", limitándose a un cañón de alcance insuficiente.

"La cantidad de mosquitos de este año es algo fuera de serie"

Raquel Remacha

Consecuencias para la hostelería y el turismo

Las consecuencias de esta plaga son especialmente duras para la hostelería. En plena temporada alta, con una ocupación total, los negocios ven cómo sus terrazas se vacían. "La realidad es que hay gente que, si no hay sitio en el interior, no quieren sentarse. Hemos encontrado gente que ha preferido marcharse al coche", lamenta Remacha. Esta situación no solo provoca pérdidas económicas, sino que también genera una gran frustración en un sector que depende del verano para su supervivencia.

La plaga de mosquitos está afectando a las terrazas de los establecimientos de Urbanova

La plaga de mosquitos está afectando a las terrazas de los establecimientos de Urbanova

Las declaraciones de Raquel Remacha se han producido en el programa Mediodía COPE Alicante, con Denis Rodríguez. Durante la entrevista, ha destacado el pánico que sufren las personas alérgicas y la incomodidad de las familias con niños, que ven cómo los más pequeños son devorados por los insectos. "Ves a la gente pegándose golpes sin parar por el cuerpo", describe, ilustrando una escena que se repite cada atardecer en el paseo marítimo.