... (A María Jesús Montero se le está poniendo cara de Pinocho. Caricatura de Palmeral)
Fue Ministra de Hacienda y no pudo presentar TRES presupuestos. Y mintiendo como una bellaca.
De temperamento histriónica. Que estuvo en la Junta de Andalucía como consejera de Salud
El origen de la polémica se sitúa antes del debate electoral organizado por Canal Sur, donde María Jesús Montero calificó los hechos de la muerte de los dos guardia civil Jerónimo y Gernán del Servicio Marítimo como de la Guardia Civil en Huelva como un “accidente laboral”. Durante los días previos, el PSOE trató de frenar el desgaste político provocado por la muerte de los agentes y de impedir que el PP utilizara el caso como ejemplo del supuesto abandono de la Guardia Civil por parte del Ejecutivo. Con estas infames palabras dice lo que siente una socialista, vicepresidenta del Gobierno de Pedro Sánchez.
(Volvemos a las andadas antiespañolas, anti Guardia Civil, que en tiempos del Frente Popular de la República, el cambiaron el nombre pro Guardia Nacional Republicana, y en los últimos meses se unifico con la Guardia de Asalto, y desapareció para los republicano la Guardia Civil)
Tras conocerse la tragedia, Montero expresó sus condolencias a las familias y a los Cuerpos de Seguridad, aunque evitó pronunciarse sobre cuestiones como la falta de recursos, el avance del narcotráfico o el empeoramiento de la situación en las costas andaluzas (donde operan líbremente unas 600 narcolanchas que vienen de Marruecos). Ese silencio inicial dio paso rápidamente a un discurso centrado en criticar el uso político del suceso por parte de la oposición.
Dos días antes del debate, en un acto celebrado en La Línea, la dirigente socialista acusó al PP de “sacar rédito” de la muerte de los guardias civiles. Con esas declaraciones comenzó la estrategia del PSOE para desviar la atención del debate sobre seguridad y narcotráfico hacia el presunto aprovechamiento electoral realizado por sus adversarios políticos.
El origen de la polémica se sitúa antes del debate electoral organizado por Canal Sur, donde María Jesús Montero calificó los hechos como un “accidente laboral”. Durante los días previos, el PSOE trató de frenar el desgaste político provocado por la muerte de los agentes y de impedir que el PP utilizara el caso como ejemplo del supuesto abandono de la Guardia Civil por parte del Ejecutivo.
Tras conocerse la tragedia, Montero expresó sus condolencias a las familias y a los cuerpos de seguridad, aunque evitó pronunciarse sobre cuestiones como la falta de recursos, el avance del narcotráfico o el empeoramiento de la situación en las costas andaluzas. Ese silencio inicial dio paso rápidamente a un discurso centrado en criticar el uso político del suceso por parte de la oposición.
Dos días antes del debate, en un acto celebrado en La Línea, la dirigente socialista acusó al PP de “sacar rédito” de la muerte de los guardias civiles. Con esas declaraciones comenzó la estrategia del PSOE para desviar la atención del debate sobre seguridad y narcotráfico hacia el presunto aprovechamiento electoral realizado por sus adversarios políticos.

