ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

sábado, 20 de junio de 2026

El viaje vanguardista de Emilio Varela y Oscar Esplá a París (1928)

 

                                          (Óscar Esplá y Emilio Varela en París 1928)

El viaje vanguardista de Emilio Varela a París (1928)

En junio de 1928, el pintor alicantino Emilio Varela vivió un punto de inflexión en su carrera gracias a la generosidad de su amigo, el compositor Óscar Esplá. El motivo del viaje a la capital francesa fue el estreno de El Contrabandista, un ballet coreografiado e interpretado por la célebre Antonia Mercé, «La Argentina» —figura muy admirada por intelectuales como García Lorca, Rivas Cherif y Adolfo Salazar—. Esplá, que había compuesto la música para la obra, insistió en llevar consigo a Varela con un propósito claro: abrir las fronteras artísticas del tímido pintor y confrontarlo directamente con las vanguardias europeas.

La estancia y el impacto artístico

A pesar de las reticencias iniciales de Varela debido a su carácter apocado, el viaje se concretó del 10 al 26 de junio. Estuvieron acompañados por Isolda Esplá, hermana del compositor, quien a sus 17 años ejerció de guía ideal. Su carácter extravertido, cultura y dominio del francés ayudaron al pintor a manejarse en una metrópoli que, de entrada, le resultaba abrumadora.

Durante esas dos semanas, Varela aprovechó el tiempo al máximo:

  • Recorrió los principales museos y galerías de arte.

  • Adquirió bibliografía especializada, revistas y materiales pictóricos.

  • Contempló en persona las técnicas de maestros como Cézanne o Bonnard, cuyas obras solo conocía por referencias impresas.

Esta inmersión estética no solo le dotó de un nuevo entusiasmo técnico, sino que transformó su mentalidad. En cartas dirigidas a Carlos Carbonell, el propio Varela confesaba su profunda gratitud y cómo la experiencia había renovado su pasión por el trabajo. Ver de cerca el arte parisino le sirvió tanto para reafirmar sus propias convicciones como para sentar las bases de la evolución estilística que experimentaría en sus lienzos posteriores.

Dos destinos distintos tras el estreno

Aunque la pieza musical de Esplá cosechó un éxito rotundo en su debut, el destino de la obra se vio truncado. Debido a desacuerdos profesionales entre el compositor y Antonia Mercé, El Contrabandista no se incluyó en la gira internacional de la bailarina, privando a Esplá de un mayor impacto comercial. Por el contrario, el beneficio para Varela fue puramente espiritual e imperecedero, regresando con un bagaje visual inestimable.

El continuo respaldo de Óscar Esplá

El compromiso de Esplá con la carrera de Varela se mantuvo firme a lo largo del tiempo. Destacan dos muestras claras de este apoyo:

  1. Reconocimiento institucional: Intercedió ante Jean Cassou, director del Museo de Arte Moderno de París, para que le solicitara dos lienzos al pintor alicantino.

  2. Homenaje musical (1929): Le dedicó sus famosas Canciones Playeras (para soprano y piano), una de las obras cumbre de la lírica de cámara española, inspirada en los textos de Rafael Alberti (El Alba del Alhelí).

Ramón Palmeral

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 Álbum de fotos

Emilio Varela con Agustín de Irízar, Vazquez Díaz, Adolfo Salazar y Ernesto Halfter, Aitana 1924