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ARTICULOS DE OPINION
Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.
La esperanza del sector inmobiliario se centra ahora en una nueva iniciativa legislativa impulsada por el Partido Popular (PP). En marzo, el Congreso de los Diputados admitió a trámite una proposición de ley presentada por esta formación política en materia de vivienda y desarrollo urbanístico, que incluye además medidas orientadas a combatir el fenómeno de la ocupación ilegal de inmuebles.
La propuesta había sido previamente aprobada en el Senado gracias a la mayoría absoluta de la que dispone el PP en la Cámara Alta, aunque posteriormente permaneció bloqueada durante varios meses en el Congreso.
El texto plantea una profunda revisión del marco normativo urbanístico vigente mediante modificaciones en el texto refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana y en la Ley 29/1998, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa. Entre las principales novedades destaca la introducción del silencio administrativo positivo —con determinadas excepciones— para la concesión de licencias de obra nueva, con el objetivo de agilizar los procedimientos y reducir los retrasos burocráticos.
Asimismo, la iniciativa incorpora un nuevo artículo 22 bis que impediría que la falta de emisión de informes sectoriales dentro de los plazos establecidos paralice la tramitación de expedientes urbanísticos. En estos casos, los procedimientos podrían continuar su curso produciendo efectos favorables para los promotores, reforzando así la seguridad jurídica y la eficiencia administrativa.
Otro de los aspectos relevantes es la reformulación del régimen de invalidez de los actos administrativos y de los instrumentos de planeamiento urbanístico. La propuesta pretende que determinados defectos formales puedan ser subsanados y den lugar a la anulabilidad, en lugar de provocar automáticamente la nulidad de pleno derecho y el consiguiente efecto dominó sobre actuaciones posteriores.
Además, el PP propone limitar el ejercicio de la acción pública urbanística, restringiéndola a entidades jurídicas sin ánimo de lucro que cumplan determinados requisitos, así como acotar la impugnación indirecta de los instrumentos de planeamiento a un plazo máximo de cuatro años y exclusivamente por motivos de carácter material.
En términos generales, las medidas orientadas a facilitar el desarrollo de suelo urbanizable y a reducir los obstáculos administrativos son muy similares a las que anteriormente defendió el PSOE. Sin embargo, la proposición popular introduce también modificaciones sustanciales en la actual Ley de Vivienda, especialmente la eliminación de los límites a los precios del alquiler en las zonas declaradas tensionadas. Este punto constituye una de las principales diferencias entre ambos partidos y reduce significativamente las posibilidades de alcanzar un acuerdo político amplio para la aprobación de la reforma.
A los municipios no les interesa construir vivienda. Ese es el crudo diagnóstico que realizó ayer José
García Montalvo, catedrático de Economía de la Universitat Pompeu Fabra
(UPF) y uno de los mayores expertos inmobiliarios del país, para
explicar por qué España no ha logrado incrementar su producción en los
últimos años para reducir el déficit de 650.000 viviendas que arrastra y
que está provocando una subida persistente de los precios.
(Rafael Altamira en México en 1908. Foto coloreada por IA Palmeral)
EL JURISTA Y HUMANISTA RAFAEL ALTAMIRA EN MÉXICO
Ramón Fernández Palmeral
Alicante,15 de junio de 2026
1.-Rafael Altamira y su proyección americanista
En 1897,
Rafael Altamira obtuvo la cátedra de Historia del Derecho Español en la
Universidad de Oviedo. Poco después de la pérdida de las últimas colonias
españolas en el llamado Desastre 1898 (con la pérdidas de las últimas colonias
por la guerra hispano-estadounidense), inauguró el curso académico 1898-1899
con el discurso Universidad y Patriotismo. En esta intervención defendió
la conveniencia de impulsar una política educativa que contribuyera a reconstruir
los vínculos entre España y los países hispanoamericanos, apoyándose en el
patrimonio cultural y ético compartido.
El discurso El
viaje a América (1911),
representa una de las primeras manifestaciones visibles del americanismo
promovido desde la Universidad de Oviedo. Asimismo, constituye el punto de
partida de una intensa actividad intelectual orientada a fortalecer las
relaciones culturales entre España e Hispanoamérica.
La
dedicación de Altamira a esta causa se reflejó tanto en su célebre viaje por
América en 1909 como en una amplia producción bibliográfica. Entre sus obras
más destacadas sobre esta temática figuran Cuestiones hispanoamericanas
(1900), España en América (1908), Mi viaje a América (1911), España
y el programa americanista (1917), La huella de España en América
(1924), Cómo concibo yo la finalidad del hispanoamericanismo (1927), Últimos
escritos americanos (1929) y La enseñanza de las instituciones de
América (1933).
2. Un encuentro con los fascistas en Burgos del 36
Uno de los momentos más delicados de la vida de
Rafael Altamira y Crevea
(1866-1951) durante los primeros meses de la Guerra Civil española en
agosto de 1936, cuando se halla en su casa vacacional de Riaza (Segovia) e intentó abandonar España para reincorporarse a su cargo en el Tribunal
Permanente de Justicia Internacional de La Haya, fue interceptado por fuerzas
carlistas —los requetés— en Vitoria y conducido a Burgos, capital política del
bando sublevado. Allí tuvo que entrevistarse con el general Miguel Cabanellas Ferrer, figura clave del
alzamiento militar de 1936.
La situación de Altamira era especialmente
compleja. Aunque era conocido por sus ideas liberales, republicanas y
humanistas, también gozaba de enorme prestigio internacional como jurista e
intelectual. Desde 1921 ocupaba un puesto de juez en el Tribunal de La Haya, lo
que le confería una dimensión diplomática que los sublevados no podían ignorar
fácilmente. Su detención en Vitoria muestra, sin embargo, el clima de sospecha
y arbitrariedad de aquellos primeros meses de guerra: incluso una personalidad
de reconocimiento mundial podía ser considerada sospechosa por el simple hecho
de intentar salir del país.
La entrevista con el general golpista Miguel
Cabanellas Ferrer (1872-2938) parece haber sido decisiva para permitirle
continuar viaje. Debieron empatizar en seguid por sus aspectos similares o
semejantes. Oficialmente, el episodio quedó envuelto en cierta ambigüedad y
apenas fue mencionado por Altamira en público. El texto sugiere que
probablemente se alcanzó algún tipo de compromiso tácito: Altamira conservaría
una estricta neutralidad pública respecto al conflicto español y evitaría
declaraciones que pudieran interpretarse como apoyo abierto a la República. Esa
actitud prudente era coherente tanto con su carácter moderado como con las
exigencias de su cargo internacional, que requería apariencia de imparcialidad.
Sin embargo, documentos posteriores permiten
entrever una realidad mucho más tensa. Las notas manuscritas de Altamira sobre
el Comité de No Intervención y algunos testimonios de exiliados españoles en
México indican que el encuentro con Cabanellas estuvo lejos de ser cordial.
Altamira habría percibido un riesgo real para su integridad física. En el
contexto de las ejecuciones sumarias y de la violencia política desatada en el
verano de 1936, su temor no era infundado. Burgos era entonces un centro
neurálgico del nuevo poder militar y las garantías jurídicas prácticamente
habían desaparecido. Pienso sinceramente que Altamira se libró de un
"paseo" por ser Juez Internacional de la Corte de la Haya, y su
muerte hubiera sido un importante conflicto internacional.
El propio Cabanellas representa además una
figura contradictoria dentro del bando sublevado. Aunque participó en el golpe
militar y presidió la Junta de Defensa Nacional, mantuvo ciertas reservas hacia
Francisco Franco y mostró en ocasiones una
actitud menos fanática que otros generales rebeldes. Algunas fuentes han
interpretado que esa relativa moderación pudo favorecer que Altamira finalmente
recibiera autorización para abandonar España y se trasladó a La Haya.
3. Altamira
y su familia en México
Sin embargo, la invasión nazi de Holanda en 1940 le
obliga a refugiarse en la ciudad de Bayona (Francia). Allí permanecerá hasta
1944, año en el que tiene que salir de Francia, de nuevo por causa del avance
alemán.
Tras
una breve estancia en Portugal, en la que colabora con la Universidad de
Coimbra. Es invitado por la Fundación Carnegie
a dar un curso en la Universidad de Columbia (Nueva York), sale en barco desde
Lisboa. Un accidente fortuito durante el viaje le fuerza a cambiar de destino y
se instala definitivamente en México DF, donde estaban exiliadas sus dos hijas,
Pilar y Nela.
El
episodio tuvo consecuencias duraderas. Tras salir de España en el 36, Altamira
ya no regresaría, sin embargo y acabaría vinculándose al exilio intelectual
republicano, especialmente en México DF, antes estuvo en el Hospital Roosvelt
(actual Monte Sinai) de Nueva York por un traumatismo de cadera producida en el
barco que le llevó a su exilio de América. Aunque mantuvo públicamente una
posición muy contenida sobre la guerra, en privado manifestó preocupación por
la deriva represiva del franquismo y por el fracaso de las democracias europeas
ante el conflicto español.
En 1944 llega a México DF, donde estaban exiliadas
sus dos hijas, Pilar y Nela. A pesar de su avanzada edad, dicta cursos en El Colegio de
México y en la Universidad Nacional Autónoma de México
y participa en actividades del exilio republicano. En México, completa trabajos
ya iniciados años antes, como el Diccionario castellano de palabras jurídicas y
técnicas tomadas de la legislación indiana y su estado y su Análisis de la
recopilación de las Leyes de Indias de 1680. Allí también el Instituto
Panamericano de Geografía e Historia le otorga en 1947 su I
Premio de Historia de América. En 1951, es propuesto nuevamente para el Premio Nobel de la Paz,
por segunda vez, la primera en 1933, honor que no llegó a alcanzar.
Fallece el 1 de junio de 1951, y es enterrado en el
cementerio Panteón Español de la ciudad México. Amante de la libertad y de la
democracia nunca aceptó regresa a España, a pesar de la reiteradas invitaciones
de su hijo Rafael Altamira Redondo, un ingeniero industrial, técnico en iluminación
del Teatro Real y del María Guerrero casado con Maria Luz García-Tapia la hija
del médico otorrino Antonio García Tapia con propiedades en Riaza (Segovia).
Hijo que se había quedado en España con adhesión al régimen franquista.
4. Repatriación de sus restos mortales a El
Campello
El 11 de diciembre de 2024 se realizó la
repatriación de los restos de Rafael Altamira Crevea y de su esposa Pilar
Redondo Tejerina, desde el Panteón Español al cementerio municipal
de El Campello. Este traslado respondió al deseo
expreso del propio Altamira de reposar en su tierra natal y contó con la
participación de su nieta, María Luz,
de varios de sus bisnietos, así como del alcalde de El Campello, Juanjo Berenguer,
y otras autoridades locales. En el cementerio de El Campello, los féretros
fueron depositados en el nicho familiar construido expresamente para este acto.
El acto de inhumación tuvo lugar el 10 de febrero de 2025 y contó con
la presencia del rey Felipe VI.
Bibliografía
-Eva Valero, “España y América. Un diálogo”, Catálogo
“Rafael Altamira. De Alicante al Mundo. El Legado de un humanistas”, Generalitat
Valenciana y AHPA, 2026, página 105-119.
-Rafael Asín, “Exilio y legado. Los últimos años y
la memoria de Altamira”. Catálogo “Rafael Altamira. De Alicante al Mundo. El
Legado de un humanistas”, Generalitat Valenciana y AHPA, 2026, página 137-156.
-Javier Ramos Altamira, en su blog sobre Rafael
Altamira
Ramón Fernández Palmeral, “Altamira y el general
Cabanellas” Nuevo Impulso.net
(El jurista Rafael Altamira y el general Miguel Cabanellas, juntos. Creado por IA por Palmera)
+
RAFAEL ALTAMIRA Y EL GENERAL CABANELLAS
Introducción
Nosotros los pintores nos fijamos mucho en las fisonomías de las personas, aquí tenemos dos barbudos de babas canas. Supongo, o me lo invento porque no hay documentación en los archivos, el que cuando se conocieron en Capitanía Genera de Burgos en 1936, se debieron reconocer como hijos de una misma madre, porque lo padres pueden ser cualquiera. Empatizaron en seguida y se dijeron "tú si que sabes" y el general Cabanellas lo dejo marchar en cuanto del enseño la credencia de Juez del Tribuna de la Haya..
Un encuentro amable
Uno de los momentos más delicados de la vida de Rafael Altamira y Crevea (1866-1951) durante
los primeros meses de la Guerra Civil española en agosto de 1936,
cuando se halla en su casa vacacional de Riaza (Segovia). Cuando intentó
abandonar España para reincorporarse a su cargo en el Tribunal
Permanente de Justicia Internacional de La Haya, fue interceptado por
fuerzas carlistas —los requetés— en Vitoria y conducido a Burgos,
capital política del bando sublevado. Allí tuvo que entrevistarse con el
general Miguel Cabanellas Ferrer, figura clave del alzamiento militar de 1936.
La
situación de Altamira era especialmente compleja. Aunque era conocido
por sus ideas liberales, republicanas y humanistas, también gozaba de
enorme prestigio internacional como jurista e intelectual. Desde 1921
ocupaba un puesto de juez en el Tribunal de La Haya, lo que le confería
una dimensión diplomática que los sublevados no podían ignorar
fácilmente. Su detención en Vitoria muestra, sin embargo, el clima de
sospecha y arbitrariedad de aquellos primeros meses de guerra: incluso
una personalidad de reconocimiento mundial podía ser considerada
sospechosa por el simple hecho de intentar salir del país.
La
entrevista con el general golpista Miguel Cabanellas Ferrer (1872-2938) parece haber sido decisiva para permitirle
continuar viaje. Debieron empatizar en seguid por sus aspectos similares o semejantes. Oficialmente, el episodio quedó envuelto en cierta
ambigüedad y apenas fue mencionado por Altamira en público. El texto
sugiere que probablemente se alcanzó algún tipo de compromiso tácito:
Altamira conservaría una estricta neutralidad pública respecto al
conflicto español y evitaría declaraciones que pudieran interpretarse
como apoyo abierto a la República. Esa actitud prudente era coherente
tanto con su carácter moderado como con las exigencias de su cargo
internacional, que requería apariencia de imparcialidad.
Sin
embargo, documentos posteriores permiten entrever una realidad mucho
más tensa. Las notas manuscritas de Altamira sobre el Comité de No
Intervención y algunos testimonios de exiliados españoles en México
indican que el encuentro con Cabanellas estuvo lejos de ser cordial.
Altamira habría percibido un riesgo real para su integridad física. En
el contexto de las ejecuciones sumarias y de la violencia política
desatada en el verano de 1936, su temor no era infundado. Burgos era
entonces un centro neurálgico del nuevo poder militar y las garantías
jurídicas prácticamente habían desaparecido. Pienso sinceramente que
Altamira se libró de un "paseo" por ser Juez Internacional de la Corte
de la Haya, y su muerte hubiera sido un importante conflicto
internacional.
El
propio Cabanellas representa además una figura contradictoria dentro
del bando sublevado. Aunque participó en el golpe militar y presidió la
Junta de Defensa Nacional, mantuvo ciertas reservas hacia Francisco Franco
y mostró en ocasiones una actitud menos fanática que otros generales
rebeldes. Algunas fuentes han interpretado que esa relativa moderación
pudo favorecer que Altamira finalmente recibiera autorización para
abandonar España y se trasladó a La Haya.
Sin embargo, la invasión nazi de Holanda
en 1940 le obliga a refugiarse en la ciudad de Bayona (Francia). Allí
permanecerá hasta 1944, año en el que tiene que salir de Francia, de
nuevo por causa del avance alemán.
Tras una breve estancia en Portugal, en la que colabora con la Universidad de Coimbra. Es invitado por la Fundación Carnegie
a dar un curso en la Universidad de Columbia (Nueva York), sale en barco desde Lisboa. Un accidente
fortuito durante el viaje le fuerza a cambiar de destino y se instala
definitivamente en México DF, donde estaban exiliadas sus dos hijas,
Pilar y Nela.
El
episodio tuvo consecuencias duraderas. Tras salir de España en el 36,
Altamira ya no regresaría, sin embargo y acabaría vinculándose al exilio
intelectual republicano, especialmente en México DF, antes estuvo en el
Hospital Roosvelt (actual Monte Sinai) de Nueva York por un traumatismo
de cadera producida en el barco que le llevó a su exilio de América.
Aunque mantuvo públicamente una posición muy contenida sobre la guerra,
en privado manifestó preocupación por la deriva represiva del franquismo
y por el fracaso de las democracias europeas ante el conflicto español.
Ramón Palmeral con los biznietos de Rafael Altamira y el retrato al óleo
Retrato al óleo de Rafael Altamira por Palmeral, 40x50, 2026
Ramón Palmeral en al exposición inaugurada el 12 de junio 2026
Ramón Palmeral con su obra en la entra del Archivo Histórico Provincial de Alicante
Portada del video dedicado a la exposición por Videos Palmeral-Alicante
(Ramón Palmeral y José Ferrándiz Lozano ante una fotografía de Rafael Altamira)
Asistentes: miembro que fueron de la tertulia Arniches
................................
Acto de
inauguración
A la 18:15 horas del 12 de junio del actual tuvo lugar
la inauguración de la exposición: «Rafael
Altamira: De Alicante al mundo. El legado de un humanista» en la Sala de
Exposiciones del Archivo Histórico Provincial de Alicante (AHPA) situado en la
C/. Guillén de Castro, 3, bajos, perteneciente a la Generalitat Valenciana, por
su directora María del Olmo, Ignacio
Ramos Altamira y Marta Alonso (oír discurso en video adjunto).Con un lleno de público, amigos y
descendientes del ilustre jurista e historiador. Se han publicado dos libros,
los cuales están disponibles gratuitos para el público, hasta que se agoten las
tiradas. Puesto que la exposición permanecerá abierta hasta marzo de 2027.
Autoridades,
personalidades y familia de Altamira
Entre las
autoridades asistentes se encontraban la secretaria autonómica de Cultura, Marta
Alonso Rodríguez; el director general de Cultura, Ignacio Prieto
Mansanet; la directora del Archivo, María del Olmo Ibáñez; el
alcalde de El Campello, Juanjo Berenguer; y los biznietos de Altamira, Ignacio,
Javier y Álvaro Ramos Altamira.
También
asistieron personalidades del ámbito altamirano y de la cultura, como José
Ferrándiz Lozano, profesor de la Universidad de Alicante; Francisco
Moreno Sáez, historiador, profesor, gestor y divulgador cultural; Rafael
Asín Vergara, director de la Biblioteca de Autor «Rafael Altamira»,
integrada en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes; Salvador Fornes
Muñoz, catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad de
Alicante; y María Pía Senent Díez, directora del Archivo de Riaza
(Segovia), localidad que fue residencia veraniega de la familia Altamira.
Asimismo,
estuvieron presentes Daniel Marín, abogado; Vicente Buades,
abogado; y José Gilabert, profesor de Derecho Constitucional de la
Universidad Miguel Hernández. También asistieron Rafael Zurita,
catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alicante; Raquel
Anaya Moraleda, María Eugenia Alguacil Martín y Efrén de la Peña
Barroso, representantes del Archivo Histórico Provincial de Toledo y del
Archivo Histórico Provincial de Segovia; Teresa Gómez Reus, catedrática
de Literatura Norteamericana de la Universidad de Alicante; Elvira Rodríguez,
periodista; y Ramón Palmeral, autor del retrato al óleo Año Altamira.
Completaron
la asistencia el personal y los colaboradores del Archivo, así como
representantes de los medios de comunicación y de la prensa.
Florentino Pérez gana las elecciones: "Ha sido un gran día para el Real Madrid"
El presidente blanco continuará al mando durante cuatro años con más del 65% de los votos de los socios
Florentino Pérez ha ganado las elecciones del Real MadridJuanjo MartínAgencia EFE
Florentino Pérez seguirá al frente del Real Madrid hasta
2030. El presidente renovó su mandato en unas elecciones que él mismo
convocó por sorpresa y que le dieron una victoria clara sobre Enrique
Riquelme, el candidato que también se presentó a los comicios. Los votos
a favor de Florentino superaron con amplitud los que acumuló su
rival, y el porcentaje final dejó poco margen para el debate. «Ha sido
un gran día para el Real Madrid. Hemos ganado en todas las mesas
electorales. Hemos obtenido el mejor resultado el segundo mejor
resultado de unas elecciones», dijo Florentino, «detrás del que
obtuvimos nosotros y podía haber sido mejor si no nos hubieran anulado
cerca de 1.000 votos por correo, que recurriremos»,