Se ruega confirmar la asistencia en https://n9.cl/8eaj8
(Óscar Esplá y Emilio Varela en París, 1928. Comp de Palmera, IA)
Enlace: Viaje de Osca y Emilio a París
(Revista digital de ARTE, CULTURA Y OPINIÓN DESDE ALICANTE. Nuevoimpulso.net
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(Óscar Esplá y Emilio Varela en París, 1928. Comp de Palmera, IA)
Enlace: Viaje de Osca y Emilio a París
(Óscar Esplá y Emilio Varela en París 1928)
En junio de 1928, el pintor alicantino Emilio Varela vivió un punto de inflexión en su carrera gracias a la generosidad de su amigo, el compositor Óscar Esplá. El motivo del viaje a la capital francesa fue el estreno de El Contrabandista, un ballet coreografiado e interpretado por la célebre Antonia Mercé, «La Argentina» —figura muy admirada por intelectuales como García Lorca, Rivas Cherif y Adolfo Salazar—. Esplá, que había compuesto la música para la obra, insistió en llevar consigo a Varela con un propósito claro: abrir las fronteras artísticas del tímido pintor y confrontarlo directamente con las vanguardias europeas.
A pesar de las reticencias iniciales de Varela debido a su carácter apocado, el viaje se concretó del 10 al 26 de junio. Estuvieron acompañados por Isolda Esplá, hermana del compositor, quien a sus 17 años ejerció de guía ideal. Su carácter extravertido, cultura y dominio del francés ayudaron al pintor a manejarse en una metrópoli que, de entrada, le resultaba abrumadora.
Durante esas dos semanas, Varela aprovechó el tiempo al máximo:
Recorrió los principales museos y galerías de arte.
Adquirió bibliografía especializada, revistas y materiales pictóricos.
Contempló en persona las técnicas de maestros como Cézanne o Bonnard, cuyas obras solo conocía por referencias impresas.
Esta inmersión estética no solo le dotó de un nuevo entusiasmo técnico, sino que transformó su mentalidad. En cartas dirigidas a Carlos Carbonell, el propio Varela confesaba su profunda gratitud y cómo la experiencia había renovado su pasión por el trabajo. Ver de cerca el arte parisino le sirvió tanto para reafirmar sus propias convicciones como para sentar las bases de la evolución estilística que experimentaría en sus lienzos posteriores.
Aunque la pieza musical de Esplá cosechó un éxito rotundo en su debut, el destino de la obra se vio truncado. Debido a desacuerdos profesionales entre el compositor y Antonia Mercé, El Contrabandista no se incluyó en la gira internacional de la bailarina, privando a Esplá de un mayor impacto comercial. Por el contrario, el beneficio para Varela fue puramente espiritual e imperecedero, regresando con un bagaje visual inestimable.
El continuo respaldo de Óscar Esplá
El compromiso de Esplá con la carrera de Varela se mantuvo firme a lo largo del tiempo. Destacan dos muestras claras de este apoyo:
Reconocimiento institucional: Intercedió ante Jean Cassou, director del Museo de Arte Moderno de París, para que le solicitara dos lienzos al pintor alicantino.
Homenaje musical (1929): Le dedicó sus famosas Canciones Playeras (para soprano y piano), una de las obras cumbre de la lírica de cámara española, inspirada en los textos de Rafael Alberti (El Alba del Alhelí).
Ramón Palmeral
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Álbum de fotos
Emilio Varela con Agustín de Irízar, Vazquez Díaz, Adolfo Salazar y Ernesto Halfter, Aitana 1924(Manuel Sánchez Monllor, erudito en temas alicantinos)
Había oído hablar mucho, y bien, de él pero no le conocía; así que concerté una cita y me recibió en su domicilio. Alabó mi puntualidad y yo su buen recibimiento. Con el verde de los árboles del Paseo de Canalejas, el azul del mar del puerto deportivo y los ocres del monte Benacantil con su “cara del moro” como vistas privilegiadas desde su terraza, le pido que, aunque resulte difícil resumirla, me haga una semblanza de sus datos personales, familiares y profesionales:
— Nací en el alicantino barrio de Carolinas Bajas, en la calle Carlos Arniches, el 25 de Abril de 1936. Todos los miembros de mi familia, desde 1810, son nacidos en Alicante o provincia. Soy hijo de Maestro de Escuela que impartió clases en los Salesianos y en escuelas públicas de la provincia y de la capital; mi madre era modista. Fui alumno salesiano y de mi propio padre, siendo niño, en los pequeños pueblos donde ejercía de Maestro Nacional.
Mi adolescencia la pasé con mis abuelos maternos, y con tan solo catorce años, sin conocimiento de mis padres, trabajé en dos farmacias, simultaneándolo con mis estudios. Con dieciséis ingresé en la Caja de Ahorros del Sureste de España como Becario, en la sucursal Urbana 29, en Alicante. Por aquel entonces la Caja, que gestionaba 29 sucursales y unos doscientos millones de pesetas de recursos ajenos, inició una gran expansión y me trasladé a Beniel, y colaboré en la primera andadura de diversas oficinas de la entonces provincia de Murcia.
Ya auxiliar administrativo realicé estudios mercantiles y de dirección de empresas. Fui corresponsal del periódico deportivo Marcador de Alicante. En 1960 me trasladé a Benidorm, y en el 61 contraje matrimonio con Carmen Mateo, de Beniel. Tenemos tres hijos nacidos en Alicante: Yolanda, Doctora en Filología Inglesa; Manolo, Apoderado Financiero, y Benjamín, que es Ingeniero Informático. Nos han dado tres nietos nacidos en Alicante: Jorge de 15 años, Nicolás de 11 y la pequeña Sandra de 9.
Observo que una fotografía, en la que están los tres nietos, ocupa un lugar destacado en la biblioteca del salón. Tras una pausa me sigue informando sobre lo solicitado pero, por razones obvias de espacio, lo resumo, y dejo algunas cosas sin mencionar. Es inevitable cuando escribo sobre una vida tan intensa y activa. Continúa:
— En 1968, por un infortunado atraco que sufrió la Caja y mi comportamiento en él me concedieron la Medalla Individual al Mérito en el Ahorro; fui Asesor de Métodos, Jefe de Ahorro en la oficina Principal, Delegado en las urbanas La Albufereta y Edificio Alicante y dirigí durante nueve años la sala de exposiciones de la Caja en Alicante. En 1978 accedí por elección y por el grupo de “Jefes” al Consejo de Zona de Alicante.
En 1981 fui nombrado Secretario del Concurso de Cuentos Gabriel Miró y ese mismo año formé parte del Patronato del Museo “Colección de Arte Siglo XX” por designación de Eusebio Sempere. Desde 1982, hasta mi prejubilación en enero del 94, dirigí el Departamento de Obras Sociales que después fue Subdirección y más tarde Dirección; como Consejero formé parte de la Comisión de Obras Sociales dependiente del Consejo de Administración y también Coordinador y Vicepresidente Nacional de los Jefes de Obras Sociales de las Cajas de Ahorros y representante de la Federación de Levante. Se me concedió la medalla de oro del Club Atlético Montemar de Alicante y la primera medalla del Conservatorio Superior de Música “Oscar Esplá”.
Al prejubilarme en 1994 inicié gestiones directas con los herederos de ilustres personalidades y logré que éstos donaran a la CAM sus valiosos patrimonios documentales, para lo cual realicé en los domicilios de aquellos la ordenación y catalogación de miles de documentos personales y de creación literaria de GABRIEL MIRÓ; la biblioteca y documentación personal del compositor OSCAR ESPLÁ y la biblioteca y documentación científica y personal del economista y humanista GERMÁN BERNÁCER. Durante dos años, de 1998 a 2000, dirigí la Fundación Cultural Miguel Hernández de la que actualmente soy Patrono. Y durante los últimos ocho años, hasta que cumplí 70, también gestioné como Director Gerente el Teatro Principal de Alicante programando más de 400 espectáculos y logrando índices máximos de asistencia y recaudación, lo que lo situó entre los veinte primeros de España y segundo de la Comunidad Valenciana.
(Nota del entrevistador sobre la asociación JubiCAM): ... Tiene un mayor dinamismo con tendencia a la participación de los asociados. El Boletín está integrando a muchos asociados y dando una imagen muy positiva de sus variadas iniciativas. Existe la dificultad de disfrute y participación de los que residen lejos de los principales locales sociales, pero aunque esto tiene difícil solución sé que estáis en la búsqueda de las mejores soluciones. Observo el interés que despiertan los Foros de Debate y la incipiente Biblioteca JubiCAM se va consolidando con fondos multidisciplinares que aumentan con las donaciones de compañeros e instituciones, así como las posibilidades de uso por los compañeros.
Y para terminar, ¿nos puedes contar alguna anécdota?
— Me ocurrió en un pueblo. Por los años cincuenta había un alto índice de analfabetismo y esto obligaba a que a muchas personas se les recogiese la huella dactilar. Una señora relativamente joven se sonrojaba cada vez que había de hacerlo. Le ofrecí enseñarle a escribir su nombre y se lo escribí en un papel para que lo repitiese muchas veces. Cuando María Ruiz, así se llamaba, pasado un tiempo volvió, me dijo con enorme satisfacción: “Ya sé dibujar mi nombre”, y a renglón seguido me entregó un pollo vivo que no pude rechazar de ninguna manera. Sin saber qué hacer con él lo metí en el Archivo, pero en un descuido se escapó, y aún recuerdo a todos, empleados y clientes, corriendo por dentro de la oficina tras el pollo para cogerlo, y los enormes saltos que éste daba.
¿Alguna cosa más que quieras decir?
— Sí, creo que hemos tenido la fortuna de trabajar en una Entidad que ha sido un aula permanente de desarrollo personal y de formación profesional y humanística, que ha abierto muchas posibilidades de crecimiento a quienes han manifestado inquietudes o planteado iniciativas, y que esto da a la CAM la medida como gran Institución que es y debe seguir siendo siempre.
Gracias, Manuel, por tu amabilidad y por habernos abierto la puerta de tu intimidad para conocerte todos un poco más.
(Francisco Sánchez y Vicente Esteve)
Bibliografía relativa:
Manuel Sánchez es autor de un trabajo sobre la amistad de Óscar Esplá y Emilio Varela en Información de 2017
ENLACE: Archivo Manuel Sánchez, por Cristina Martínez, 2022, Información
ENLACE: La ternura de Óscar Esplá hacia sus hijos (2 niñas y un niño)
Pasado por su interés por Ramón Palmeral, Alicante 20-06-2026
Terminado y enmarcado
(Obra en proceso de pintura)
"Fuente del niño flautista", de Parque de Canalejas en Alicante. Se trata de un óleo de 40 x 50 cm sobre DM, con marco de madera pintado por Ramón Palmeral 2026. (En proceso de pintura. El niño está sentado sobre la cola de tres delfines enroscados por cuyas bocas salen chorros
Dibujo de Sorolla por Palmeral 2023
Retrato de "Joaquín Sorolla fauvista" pintado por Palmeral en Alicante en 2023Cuadro "El Palmeral de Elche", de Sorolla pintado en el Palmeral de San Gabriel (1918)
La fructífera estancia de Sorolla en Alicante
Durante las estancias del pintor Joaquín Sorolla en Alicante (tenía 55 años), entre 28 de septiembre de 1918 hasta el 19 enero del 1919 (Fue a Madrid para dejar a su hijo Joaquín enfermo, y regresó), mantuvo una intensa relación con la vida cultural y artística de la ciudad. En aquellos años trabajaba en uno de los catorce paneles de «Visión de España», encargo realizado por el mecenas y multimillonario estadounidense Archer Milton Huntington para la Hispanic Society of America de Nueva York. Debido a la epidemia de gripe española, decidió no pintar la obra en Elche, como estaba previsto inicialmente, sino en el Palmeral de Alicante.
Estos viajes consolidaron la relación de Sorolla con Alicante y con una generación de artistas e intelectuales alicantinos que lo consideraban una referencia fundamental.
Ramón Palmeral
Alicante, 2026