ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

viernes, 24 de julio de 2009

Pintores de "terrazas" en la edad madura



(Obras de "Palmeral", julio 2009)


Por lo general, uno llega a la pintura por casualidad, o porque tiene actitudes al dibujo y se atreve con los colores. Luego se pasa uno años copiando a los grandes maestros hasta que llega un momento en que la familia (hermanos, tíos y primos) acaban llevándose los cuadros a los arcones -siempre regalados, claro-, pensando que el niño, algún día, se pueda hacer famoso.
Pasado los años y ya en la edad tardía de la jubilación, el pintor aficionado arrestado en su galería o terraza se toma la pintura como un “hobby”, con abandono a la innovación o como un elemento de relaciones sociales, más que la idea de ser un artista de verdad con obras en el MOMA de Nueva York.
Los pintores que vivieron de ella, o la tuvieron -pintura- como oficio y profesión también se transforman con los años, la bodega mejora los vinos hacia un buqué personal, en ausencia de los miedos y los diretes, logran obras maduras y singulares. Los pintores de bodegones tradicionales siguen empeñados en pintar flores con pañitos mejor que las fotografías.
La pintura en la edad madura tiene el doble valor de experiencia y de la creación sin miedos, aunque sea una aportación diminuta, sobre todo por el temblor de la mano. Lo importante es proyectar la vida diaria y onírica a la realidad de los lienzo y tablas, es decir pintar buscando la eternidad, que es una de las ideas subjetivas de todo pintor: perdurar en el tiempo.
Algunos jóvenes de 80 años tiene más vitalidad creativa que muchos jóvenes de 20 años, sencillamente porque tienen una vida repleta de imágenes. Porque en difinitiva "pintar es vivir", y si no lo dijo Picasso, debió decirlo.
Palmeral