La mujeres tambié participan como costaleras.
La Hermandad Penitencial de Santa Cruz, fundada en 1945 aunque con raíces más profundas, reunió a sus fieles y cofrades en torno a la ermita que da nombre a la cofradía. Allí, el esfuerzo silencioso de los costaleros se combinaba con la tensión de los últimos preparativos entre los tronos que marcarían la tarde: el Cautivo, el Cristo de la Fe, popularmente conocido como «El Gitano», la Virgen de los Dolores y el Descendimientocon Nuestra Señora de la Piedad Coronada.
Entre ellos, en la ermita, se encontraban el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla; el subdegalado del Gobierno, Manuel Pineda; el alcalde de Alicante, Luis Barcala; el pregonero de la hermandad, Jesús Navarro; y la Bellea del Foc, Adriana Vico, entre otros. Todos compartían la espera con los cofrades, conscientes de la relevancia de esta procesión, que trasciende lo religioso para convertirse en un acto social y cultural de la ciudad.

Semana Santa en Alicante 2026: el barrio de Santa Cruz entona las primeras saetas a la salida de El Cautivo / Lydia Ferrándiz
La procesión comenzó con la salida de El Cautivo, cuyos pasos avanzaron por las calles empinadas con un silencio respetuoso del público. Cada maniobra, especialmente en la curva entre San Antonio y San Rafael, mantenía la tensión en el aire, demostrando la destreza y coordinación de los costaleros. Allí, en ese instante, la tradición se hacía palpable, y cada movimiento parecía dibujar la historia de la hermandad en las piedras centenarias del barrio.

"El Gitano" reina en Santa Cruz / Alex Domínguez
"El Gitano" renueva su cruz
El Cristo de la Fe, "El Gitano", uno de los más esperados por el público por la devoción que despierta en los alicantinos, siguió con solemnidad. Este año, la hermandad presentó una de sus novedades más significativas: la cruz de "El Gitano", deteriorada tras casi ocho décadas de procesión, fue reemplazada por una réplica exacta que mantiene la estética original y asegura la seguridad del trono. Además, las nuevas faldillas procesionales hicieron su estreno, cubriendo la estructura inferior del paso y realzando el misterio mientras los costaleros avanzaban entre balcones y cables del Casco Antiguo. La combinación de tradición y cuidado en los detalles convirtió la salida de este trono en uno de los momentos más impactantes de la jornada.
Antes de que la Virgen de los Dolores y el Descendimiento con Nuestra Señora de la Piedad Coronada iniciaran su recorrido, se vivió uno de los momentos más emotivos de la tarde: se guardó un minuto de silencio en recuerdo de los fallecidos vinculados a la hermandad durante el último año y el obispo Munilla bendijo el paso antes de su salida. El recogimiento se hizo tangible, con un Ave María entrecortado entre las costaleras mientras el incienso se mezclaba con la emoción contenida de hermanos y vecinos.
La solemnidad de este acto recordó que la procesión no es solo un evento en el calendario, sino un acto de memoria, devoción y comunidad. Por último, hizo su salida el Descendimiento con Nuestra Señora de la Piedad Coronada, cerrando la procesión. Su porte imponente y la fuerza de los costaleros que lo llevan capturaron todas las miradas.

Semana Santa en Alicante 2026: así ha sido la salida del Descendimiento de la ermita de Santa Cruz / Lydia Ferrándiz
Complejo recorrido
Los tronos avanzaron por las calles con precisión, sorteando pendientes y rincones complicados, donde la curva entre San Antonio y San Rafael volvió a convertirse en un punto álgido de tensión y destreza. Cada maniobra exigía equilibrio y coordinación, y el público seguía cada movimiento con respeto y admiración, consciente del esfuerzo que supone mantener viva la tradición en cada Miércoles Santo. A lo largo del recorrido, los pasos continuaron desplegando su majestuosidad, y la plaza de Abad Penalva se convirtió en escenario de un encuentro único entre la Virgen de los Dolores y el Cristo de la Fe, un instante cargado de simbolismo que detuvo por un momento el paso de la procesión y concentró todas las miradas en la emoción de la tradición viva.
El acompañamiento musical completó la experiencia del recorrido procesional. Cinco formaciones pusieron ritmo y solemnidad al recorrido: los Romanos Ecce-Homo de Yecla, la Asociación Musical de Santa Cruz, la Asociación Musical de Santa María Magdalena de Yecla, la Societat Musical L’Harmonia y la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Oliva. Entre las notas de los instrumentos, las saetas interpretadas a capela en la salida de los pasos y en la calle San Antonio y la plaza del Carmen surgieron como suspiros que ascendían entre los balcones.
