ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

jueves, 31 de diciembre de 2020

La última hoja del calendario y las 12 uvas Ramón Palmeral/ Diario de Alicante.es

 


La última hoja del calendario y las 12 uvas

Ramón Palmeral/ Diario de Alicante.es

 Hoy 31 de diciembre de este maldito 2020, de los dos patitos con dos ceros se va contento, después de habernos dejado en el Averno, dejado una pandemia mundial, que no sabemos cuántos años permanecerá con nosotros. Al menos le hemos dado una patada. Nos ha cambiado las costumbres de hacer colas para todo, de ponernos las mascarillas que además evita la contaminación medioambiental y la costumbre de salir de noche se ha cambiado por lo que en Alicante se llama el “tardeo” es decir, salir por la tarde y al ahora del toque de queda en casita. Este año el toque de queda se impone a partir de la 1 de la noche.

Arrancamos la última hoja del calendario. Con fuerza y quemarlo en una hoguera del cenicero junto a colillas y servilletas. De este año valoraban que muchos inmigrantes han venido en pateras han podido aprender castellano, por lo menos han aprendido a chapurrear la lengua de Cervantes. Estar aquí en España es un privilegio, ¡ya lo sabemos lo que vivimos a orillas del cálido Mediterráneo, porque este diciembre vino frío (con vino), helado, aunque sin nieve en Aitana nuestra cumbre más alta. La bendición urbi et orbi de esta Navidad del Papa Francisco no se aglomeró a la gente en  Plaza de San Pedro en Roma, que escogió el asunto de la vacunación ante la COVID-19 como banco en el que probar la teoría de Fratelli tut-ti: «Vacunas para todos, especialmente para los más vulnerables y necesitados de todas las regiones del planeta». El esperado discurso del Rey Felipe VI, nos dejó un poco entre sí y no, pero dijo que todo, y es todos (incluido el Gobierno) a respetar y hacer cumplir la Constitución, que es decirlo todos. Aunque por otra parte no puede el Jefe del Estado hacer lo que le parece como ha ocurrido con el emérito. Y lo remarcamos monárquicos y ciudadanos sensatos.

 Donald Trump, el llamado «líder del mundo libre» se va pataleando como un niño porque no ha sido reelegido y le ha quitado sus juguetes en el despacho oval donde firmaba sus decretos con un tronco quemado de secuoya de California. Sus fieles le apoyan, pero el poder ya le da la espalda. Biden ganó por amplia mayoría, Trump ha perdido, y podemos imaginar a la democracia suspirando aliviada porque no cumplió nada de lo prometido y los norteamericanos continúan más divididos entre republicanos y demócratas. Es evidente que no tener al timón de EEUU a un bravucón determina la política internacional: las alianzas con otros gobiernos, los tratados de comercio, el combate contra el cambio climático, y el mercadeo de los conflictos bélicos como una forma de comercio legal.

Boris Johnson, primer ministro británico, ha conseguido un acuerdo con la Unión Europeas para separarse aún más del continente, por medio de un Brexit con acuerdo, ahora está más aislados que antes, pero ¿serán más felices? No ha despertado desde que perdieron el Imperio Británico. Tienen una monarquía parlamentaria a una reina nonagésima que respetan, no como en España que la monarquía, tras los escándalos del emérito está entre la cuerda. Una institución como la Corona que considero fundamental por ser ecuánime e independiente. Y os aconsejo que tengáis cuidado con el consumo de electricidad porque la próxima factura de la luz ya a venir cargadita de ceros, porque además los empleados de las eléctricas también han cobrado su extra de Navidad.

Y si no teníamos suficientes gastos con Papa Noel y Reyes, ya han anunciado los comercios las rebajas de enero, es decir que nos dejas los bolsillos vacíos, ni para un cortao. Feliz fin de Año en casita, sin hoteles ni cotillones y con las uvas del Vinalopó de mesa que son las mejores y ricas, pero prohibido dárselas enteras a los niños, que se pueden ahogar como ya pasó hace unos años. Lo mejor es pelar las uvas partirlas por la mitad, quitarles las pepitas, y comer doce medias, y ya estamos cumplidos con una tradición que no se debe perder que, he ido que se está perdiendo lo de las 12 uvas tradición tan española. La tradición de comer las uvas tiene un precedente: un bando municipal del alcalde de Madrid, de diciembre de 1882, por el que se imponía una cuota de 1 un duro a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes magos. Otra teoría es que en 1909, los agricultores de Alicante, encontrándose en ese año con excedente de uva y con objeto de sacar al mercado la producción, lograron popularizar la costumbre y darle el impulso definitivo que, desde entonces, acabaría por convertirla en consolidada tradición.

 Ramñon Palmeral, 31 de diciembre de 2020 

Diario de Alicante.es