Recuperado el cuadro desaparecido en Sevilla tras la entrega voluntaria del hombre que se lo llevó
El cuadro cuya desaparición fue denunciada el pasado sábado en el centro de Sevilla ya ha sido recuperado. La obra volvió a manos de la Policía Nacional después de que el hombre que la recogió decidiera entregarla voluntariamente al enterarse de que sus propietarios habían denunciado los hechos.
El protagonista de esta historia, Andrés, un vecino de Murcia que se encontraba de vacaciones en la capital hispalense, asegura que nunca imaginó que la pintura perteneciera al reconocido pintor Joaquín Sorolla. Según su versión, decidió llevársela únicamente porque le llamó la atención el marco.
«Me gustó el marco, no la pintura. Cogí el cuadro y lo subí a mi habitación», ha explicado. El hombre sostiene que en ese momento desconocía por completo el valor artístico de la obra y que pensó que se trataba de un objeto abandonado.
La situación cambió cuando recurrió a una aplicación de Inteligencia Artificial en su teléfono móvil para identificar el lienzo. Fue entonces cuando descubrió que estaba atribuido a Joaquín Sorolla, uno de los grandes referentes de la pintura española de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
«Utilicé la IA del móvil para saber qué cuadro era y pensé: "¡Coño, si este cuadro es importante!"», ha relatado.
Pese al hallazgo, Andrés afirma que la decisión de devolver la obra llegó después de conocer, a través de los medios de comunicación, que la familia propietaria había presentado una denuncia por su desaparición. «En cuanto vi la noticia llamé a la Policía para decir que el cuadro estaba conmigo», ha señalado.
La desaparición de la pintura había despertado una gran atención en Sevilla desde que sus dueños denunciaran los hechos en la comisaría de la Policía Nacional del distrito Centro. La investigación quedó finalmente resuelta gracias a la entrega voluntaria del cuadro, que ya ha sido recuperado y será devuelto a sus legítimos propietarios.
Este otro cuadro que también han mostrador los medios de comunicación no es de Joaquín Sorolla

