ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

jueves, 9 de abril de 2026

La sobre exposición de Donald Trump a los medios de comunicación. Errores de presencia

 

                (Donald Trump es un exceso de prensa y medios de comunicación. Imagen creada por IA)

El estilo de Donald Trump se caracteriza por una presencia mediática muy alta, excesiva, que en lugar de alzarlo lo disminuye.

Desde su etapa como candidato a la presidencia con atentado incluido, y durante su presidencia, utilizó constantemente redes sociales y apariciones públicas para comunicar directamente con la ciudadanía, sin tanto filtro institucional. Eso genera dos efectos: por un lado, conecta de forma directa con su base; por otro, aumenta su exposición al desgaste, porque cualquier error o contradicción queda muy visible. Por ello se ve obligado constantemente de desmentirse él mismo. Y por lo tanto pierde credibilidad. La misión del presidente o de los mando es dar órdenes para que otros las cumplan, no ir él de "cabo furrier". Al presidente o general jefe, se le teme por su imagen de las fotos oficiales, pero no su presencia.

Ahora bien, la idea de que “lo razonable” es que un presidente esté en segundo plano no es universal. Depende mucho del sistema político y de la cultura del país:

  • En sistemas más tecnocráticos o parlamentarios (por ejemplo, en países como Alemania o Países Bajos), es más habitual que los líderes deleguen mucho en ministros y portavoces técnicos, y mantengan una comunicación más medida.
  • En sistemas presidencialistas como el de Estados Unidos, el presidente suele ser también el principal comunicador político. No es raro que tenga un perfil muy visible.Ello supone un desgaste constante. El exceso de presencia provoca que la gente no atienda a lo que dice.
  • Incluso dentro de un mismo país, hay estilos muy distintos: algunos líderes son discretos y otros muy mediáticos.

Sobre tu argumento de que “los errores son de los técnicos o subordinados”: en teoría, los equipos ejecutan y asesoran, pero la responsabilidad política final suele recaer en el líder. De hecho, en muchas democracias se espera lo contrario de lo que planteas: que el dirigente dé la cara precisamente cuando hay problemas.

En resumen:

  • Sí, una exposición excesiva puede generar desgaste político.
  • Pero no hay un único modelo “correcto” de liderazgo visible vs. discreto.
  • Y, en democracias consolidadas, esconder al líder para evitar errores visibles no suele considerarse una buena práctica, sino más bien una falta de rendición de cuentas.