ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

miércoles, 8 de abril de 2026

Caso Kitchen sale a jucio una docesan de años después en la Audiencia Nacional

 

               
(El exministro del Interior con el PP Jorge Fernández Díaz (i) y su número dos, Francisco Martínez (2i) sentados en el banquillo de la Audiencia Nacional el juicio por el 'caso Kitchen'.EFE)
 

Ahora, con el inicio del juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional, Vox intensifica su estrategia de desgaste contra el PP (para la elecciones andaluza del 17 de mayo), un partido con el que, sin embargo, está condenado a entenderse o se repetirán la elecciones.

En los últimos días, figuras como Ignacio Garriga, José Antonio Fúster, Pepa Millán, Jorge Buxadé y Juan Carlos Girauta han cargado de forma coordinada contra los populares. El mensaje es claro: vincular al PP con los escándalos de corrupción del pasado por extorsionar al tesorero Barcenas del PP, para intentar destruir pruebas que demostraran la financiación ilegal del PP de Rajoy.

Girauta, especialmente activo, cuestionaba en redes sociales si ninguno de los actuales dirigentes del PP estaba presente cuando existían prácticas como la contabilidad paralela o las donaciones opacas, y recordaba las reformas de la sede financiadas con dinero negro.

Por su parte, Buxadé ampliaba el foco, situando tanto al PP como al PSOE dentro de un mismo marco de corrupción estructural. Según él, el bipartidismo se reparte los escándalos entre los tribunales: el PP con el caso Kitchen y el PSOE con las tramas relacionadas con mascarillas. “Llevan así casi 50 años. Tanto monta”, resumía.

Sin embargo, esta ofensiva encierra una contradicción evidente. La estrategia de Vox puede volverse en su contra como un efecto bumerán. Su discurso se basa en atacar de forma constante al PP, pero al mismo tiempo necesita sus acuerdos para gobernar en distintos territorios.

Vox define al PP como un “PSOE azul”, pero luego le presta apoyo parlamentario o incluso comparte gobiernos con él. Esta relación ambivalente revela una tensión difícil de sostener: criticar duramente a un socio imprescindible. Es decir, que todos los partidos que gobiernan son corruptos.

En última instancia, el principal problema para Santiago Abascal es que, pese a la agresividad del discurso, Vox aún no ha logrado superar al PP en ninguna cita electoral. Y mientras eso no ocurra, la confrontación tendrá siempre un límite práctico: la necesidad de entendimiento.