ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

domingo, 28 de junio de 2026

Feijóo nombró al padre de Patxi López como una persona íntegra que sufrió represión franquista, y que el diputado debería imitar.

 


La figura de Eduardo López Albizu, conocido como Lalo, ocupa un lugar destacado en la historia del socialismo vasco y del sindicalismo durante la dictadura franquista. Militante de la UGT y del PSOE en la clandestinidad, sufrió persecución, detenciones, prisión y destierro por defender sus convicciones. Su trayectoria representa el compromiso de una generación que pagó un elevado precio por la recuperación de las libertades democráticas.

Precisamente por ese legado resultó especialmente llamativo el enfrentamiento parlamentario en el que Alberto Núñez Feijóo evocó la figura de Lalo López Albizu como ejemplo de integridad sindicalista. Patxi López respondió con dureza, reprochando al líder de la oposición que mencionara a su padre y afirmando que "debería nacer tres veces antes de nombrarlo". Esa no era la de defensa correspondiente.

Más allá de la disputa política, cabe preguntarse si esa reacción respondía realmente a la defensa de la memoria de su padre o si obedecía a la necesidad de cerrar filas con la estrategia del Gobierno y de Pedro Sánchez de mantenerse a pesar de la corrupción. Esa es una interpretación política legítima, pero conviene presentarla como tal y no como un hecho.

Desde esa perspectiva, la intervención de Patxi López (portavoz socialista en el Congreso) transmitió una imagen de disciplina partidista que algunos pueden interpretar como excesiva lealtad ciega de la voz de su amo. La lealtad política es una virtud, pero cuando parece impedir cualquier crítica o cualquier distancia respecto al liderazgo,  de subordinación absoluta al líder, pese a la corrupción.

El verdadero contraste no está entre padre e hijo como personas, sino entre dos maneras de entender el compromiso político: la de quienes se enfrentaron a una dictadura asumiendo enormes riesgos personales y la de quienes hoy desarrollan su carrera en un sistema plenamente democrático sometido a la lógica de la férrea disciplina de partido. Es esa diferencia la que alimenta el debate sobre si determinadas actuaciones honran o no el legado de quienes lucharon por la democracia.