ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

martes, 30 de junio de 2026

Largas colas en el Centro público de Salud de Babel (Alicante) a las 8:30 horas del 29 de junio de 2026

 


                  Fotos de Ramón Palmeral

Largas colas en el Centro de Salud de Babel (Alicante): un problema de diseño, no de gestión

A las 8:30 horas del 29 de junio de 2026, el Centro de Salud de Babel, en Alicante, presentaba largas colas de pacientes esperando para ser atendidos o solicitar cita (que es otro asunto). La imagen puede llevar a pensar, en un primer momento, que se trata de un problema de organización o de falta de personal. Sin embargo, una parte importante del problema reside en el propio diseño arquitectónico del edificio sin holl.

El acceso al centro carece de un espacio cubierto suficientemente amplio para proteger a quienes esperan su turno en la acera. En verano, las altas temperaturas pueden ser incómodas, aunque la espera suele ser soportable a primeras horas de la mañana. El verdadero inconveniente aparece durante el invierno, cuando la lluvia y el viento obligan a los usuarios a permanecer a la intemperie.

La responsabilidad de esta situación no puede atribuirse a la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana por el simple hecho de que existan colas. El origen está, en buena medida, en el proyecto arquitectónico del centro, que no contempló una solución tan elemental como un porche o un falso techo que resguardara a los pacientes mientras esperan para acceder al edificio.

Una infraestructura sanitaria debe diseñarse pensando no solo en los espacios asistenciales interiores, sino también en las necesidades de acceso de los ciudadanos. Las esperas forman parte del funcionamiento habitual de cualquier centro de salud y, por tanto, deberían haberse previsto zonas protegidas frente a las inclemencias meteorológicas.

La solución no requiere una gran transformación del edificio. Bastaría con instalar una cubierta o un falso techo en la zona de acceso para ofrecer protección frente a la lluvia y el sol, mejorando significativamente la comodidad y la dignidad de los pacientes mientras esperan.

En definitiva, las colas pueden ser inevitables en determinados momentos de mayor afluencia, pero que los usuarios deban soportarlas sin una protección adecuada es una deficiencia del diseño del edificio que debería corregirse cuanto antes.

Ramón Palmeral

Plaza de la Vida, mas que de la Viña