ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

domingo, 22 de febrero de 2026

Es razonable que el poder ejecutivo impulse leyes para proteger a las familias vulnerables; pero que los alquileres los asuma el Estado.

 

Es razonable que el poder ejecutivo impulse leyes para proteger a las familias vulnerables y evitar desahucios en situaciones de extrema necesidad. En un Estado social y democrático de derecho, como el que establece la Constitución española, la protección de quienes se encuentran en riesgo de exclusión es una prioridad legítima.

Sin embargo, también es comprensible el argumento de que el coste de esas medidas no debería recaer exclusivamente sobre los propietarios particulares. Si el Estado decide limitar temporalmente los desahucios o establecer controles que afectan a la rentabilidad de los alquileres, lo coherente sería que el Estado asuma la compensación correspondiente al propietario. De lo contrario, se traslada una carga pública a ciudadanos concretos, lo que puede percibirse como una forma indirecta de imponerles un sacrificio económico sin contraprestación.

Durante el gobierno de Pedro Sánchez se han aprobado diversas medidas en materia de vivienda, incluyendo límites a los precios en zonas tensionadas y moratorias de desahucios para colectivos vulnerables. El Ejecutivo ha defendido que estas políticas buscan garantizar el derecho a la vivienda y frenar la especulación. No obstante, parte del sector considera que estas decisiones generan inseguridad jurídica y desincentivan que pequeños propietarios saquen sus viviendas al mercado, lo que podría reducir la oferta disponible.

Otro punto clave del debate es el papel del Estado en la construcción de vivienda pública. España históricamente ha tenido un parque de vivienda social mucho menor que otros países europeos. Quienes critican la política actual sostienen que el problema estructural de acceso al alquiler no se soluciona únicamente regulando el mercado privado, sino incrementando significativamente la oferta de vivienda pública en régimen de alquiler asequible.

En definitiva, el debate gira en torno a cómo equilibrar tres elementos:

  1. La protección de las familias vulnerables.

  2. El respeto al derecho de propiedad y la seguridad jurídica.

  3. La necesidad de aumentar la oferta de vivienda asequible, especialmente pública.

La cuestión de fondo no es solo quién paga, sino cómo diseñar una política de vivienda que sea socialmente justa, económicamente sostenible y jurídicamente equilibrada.