Mordidas por pasar la ITV
Tal
como informó este diario el lunes, agentes de la Guardia Civil de la
Comandancia de València arrestaron al guardia del puesto principal de
Gandia-Oliva, destinado en la unidad de seguridad ciudadana, por cobrar a cambio de que vehículos en al estado lograsen pasar con éxito la inspección técnica en la ITV de Ondara.
Lo hacía, presuntamente, en connivencia con trabajadores de la
estación, que validaban las revisiones pese a que los vehículos
presentaban carencias, en ocasiones, graves. El agente incluso acudía
personalmente a veces al volante de los coches de sus "clientes" para
pasar las inspecciones, como un servicio puerta a puerta.
Tal
como ha adelantado este periódico, las actividades del agente salieron a
la luz en otra investigación, lo que motivó la entrada en el caso del
Servicio de Información, cuyos agentes empezaron a vigilar estrechamente
al agente. Tras reunir las evidencias, decidieron detenerlo. Eso era
poco antes de Navidad. En cuanto se vio descubierto, se derrumbó y se
echó a llorar ante sus compañeros, confesando los entresijos de la
trama.
Además, el volcado de su teléfono móvil,
autorizado por el juez, ha sido crucial para llegar a sus supuestos
compinches con quienes compartía el dinero que cobraba por obtener el
certificado de idoneidad a pesar de que los vehículos no estaban en
condiciones de circular legalmente.
Guardia Civil por cobrar a cambio de inspecciones técnicas (ITV) favorables, se merece la expulsión del Cuerpo
Falsedad y contra la seguridad vial
En
esta última fase de la operación, aún en marcha según fuentes oficiales
del Instituto Armado, una veintena de agentes del citado servicio
policial se desplazaron a la ITV de Ondara este lunes y arrestaron a seis trabajadores supuestamente implicados en la trama.
A
los arrestados se les ha tomado declaración este lunes por la mañana y
han quedado en libertad, con la obligación de comparecer en el juzgado
cuando se les reclame. Igualmente, el guardia civil está en libertad
provisional, esto es, con cargos.
La supuesta actividad delictiva estaría encuadrada en un delito de falsedad documental y en otro contra la seguridad vial.
El hecho de que se estuvieran amañando las inspecciones supone un
riesgo para quienes luego circulaban con vehículos que no estaban en
condiciones.
Colas y colapso en la estación de Ondara
La operación supuso la paralización
durante unas horas de la actividad en la citada estación. De hecho, el
cierre hizo que se formara una importante cola. No obstante, sobre las
13.00 horas de ese mismo día, como pudo comprobar este diario, la ITV
reabrió y volvió a funcionar con relativa normalidad y se estaban
revisando los vehículos que tenían cita para ese lunes. Para ello, la
dirección de la estación técnica tuvo que movilizar a trabajadores que
no tenían turno, con el fin de suplir a sus compañeros arrestados.
Mordidas por pasar la ITV
Tal
como informó este diario el lunes, agentes de la Guardia Civil de la
Comandancia de València arrestaron al guardia del puesto principal de
Gandia-Oliva, destinado en la unidad de seguridad ciudadana, por cobrar a cambio de que vehículos en al estado lograsen pasar con éxito la inspección técnica en la ITV de Ondara.
Lo hacía, presuntamente, en connivencia con trabajadores de la
estación, que validaban las revisiones pese a que los vehículos
presentaban carencias, en ocasiones, graves. El agente incluso acudía
personalmente a veces al volante de los coches de sus "clientes" para
pasar las inspecciones, como un servicio puerta a puerta.
Tal
como ha adelantado este periódico, las actividades del agente salieron a
la luz en otra investigación, lo que motivó la entrada en el caso del
Servicio de Información, cuyos agentes empezaron a vigilar estrechamente
al agente. Tras reunir las evidencias, decidieron detenerlo. Eso era
poco antes de Navidad. En cuanto se vio descubierto, se derrumbó y se
echó a llorar ante sus compañeros, confesando los entresijos de la
trama.
Además, el volcado de su teléfono móvil,
autorizado por el juez, ha sido crucial para llegar a sus supuestos
compinches con quienes compartía el dinero que cobraba por obtener el
certificado de idoneidad a pesar de que los vehículos no estaban en
condiciones de circular legalmente.
Falsedad y contra la seguridad vial
En
esta última fase de la operación, aún en marcha según fuentes oficiales
del Instituto Armado, una veintena de agentes del citado servicio
policial se desplazaron a la ITV de Ondara este lunes y arrestaron a seis trabajadores supuestamente implicados en la trama.
A
los arrestados se les ha tomado declaración este lunes por la mañana y
han quedado en libertad, con la obligación de comparecer en el juzgado
cuando se les reclame. Igualmente, el guardia civil está en libertad
provisional, esto es, con cargos.
La supuesta actividad delictiva estaría encuadrada en un delito de falsedad documental y en otro contra la seguridad vial.
El hecho de que se estuvieran amañando las inspecciones supone un
riesgo para quienes luego circulaban con vehículos que no estaban en
condiciones.
Colas y colapso en la estación de Ondara
La operación supuso la paralización
durante unas horas de la actividad en la citada estación. De hecho, el
cierre hizo que se formara una importante cola. No obstante, sobre las
13.00 horas de ese mismo día, como pudo comprobar este diario, la ITV
reabrió y volvió a funcionar con relativa normalidad y se estaban
revisando los vehículos que tenían cita para ese lunes. Para ello, la
dirección de la estación técnica tuvo que movilizar a trabajadores que
no tenían turno, con el fin de suplir a sus compañeros arrestados.
Enlace: https://www.informacion.es/sucesos/2026/02/04/suspendido-empleo-sueldo-guardia-civil-126437134.html