ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

miércoles, 2 de junio de 2010

A merced de los tiburones

Los tiburones o inversores mundiales

Los inversores mundiales que desde un ordenadores juegan a la Bolsa, y hacen transacciones comerciales en el mundo entero: la globalización, son los que mueven el capital, los que desequilibran los mercados, los que están a la caza de la Deuda Pública y Bonos del Estado.

A estos inversores, desde siempre se les ha llamado, con descalificación tiburones (personas codiciosas, despiadadas y sin escrúpulos, o carroñeras, que huelen la sangre a distancia).
Los mercados de valores, las bolsas se mueven por rumores, por señales de sangre en la herida, y en cuando ven que algo cae, sacan el dinero, venden y te dejan en “bragas”. Aunque no sea moral, no es ilegal. La Bolsa es un juego de grandes capitales. A los países, y en concreto a España le interesa mucho que los tiburones no huyan, y para ello sacrifica a los trabajadores y pensionistas, que será su nueva carnaza, y eso que estamos hablando de un partido socialista (proteger los intereses de los desfavorecidos y de las mayorías). Pues no el gobierno de Zapatero prefiere dar carnaza a los tiburones para que no se vayan con su multimillonarios capitales a otros lugares de cebo.
Creo o creía que el dinero mundial es como la energía, que nunca desaparece, si no está en un lugar, está en otro, si hay crisis y no se consume debería aumentar el ahorro, y alguien lo debe tener o estar en algún lugar; sin embargo, parece que no es así, el dinero desapare como el Guadiana.

Ante un decretazo, el que tanto reprochó a Aznar “vosotros decretazo, nosotros a negociar “, pues se han cambiado las tornas. Luego los nuevos sindicatos “verticales” tienen que justiciar su descontento con una huelga general el 8 de Junio, porque tiene que contentar, consolar a sus afiliados. Sabiendo de antemano que ni una huelga general, ni dos , ni tres ni cientos, van a solucionar nada. Simplemente porque la economía está globalizada, que los tiburones hurgan en las herida, y son los que en asustadiza huida te dejan en “pañales”, sin nada que ponerte, ni qué comer.
Cuando algunos bancos y cajas estaban a punto de quebrar, hala, a soltarle millones (multicrédito a bajo interés). El plan E de los Ayuntamientos, que no ha funcionado, porque era una forma artificial de crear empleo. Aumentaron los gastos públicos y la deuda. Desciende los ingresos y descienden el consumo. Se cierran empresa. Autónomos. Los parados aumentando (aunque algunos traban sumergidamente).
Todas las medidas que toma el gobierno de Zapatero han fracasado, y quien paga los platos rotos, los funcionarios y los pensionistas. Soluciona esto la crisis, no. Porque lo tiburones a lo mejor vuelven por unos meses y se vuelven a largar a mares más calidos. Y es que ni al Gobierno no toma medidas, viene el Fondo Monetario Internacional y te pone los deberes, o no hay crédito y por lo tanto la bancarrota. ¿Entonces para qué votar a los partidos políticos de un color u otro, si al fin y al cabo quien manda es el capital mundial y no el estatal?
Las crisis se solucionan con producción y más producción, las materias primas depende de la producción, el empleo de la producción real, no ficticia de los planes E. Y es que un sistema global capitalista como el nuestro depende de los inversores mundiales, esos tiburones que cruzan océanos en busca de presas y de noticias buenas para sus estómagos.
Otro de los asuntos espinosos son los impuesto. Hay que presionar sobre los paraísos fiscales, los grandes fortunas, las transacciones bancarias. Porque el que tiene tierras ha de cultivarlas, y no las puede tener en barbecho como los latifundios. Los latifundios del capital o se mueven o se les mueve.
La escala económica-social es lógica: capital, producción, empleo, mejoras sociales, mejores estudios, más cerebros, más capacidad mundial de nuevas tecnologías.

Un país sin vanguardia tecnológica, sin producción real como España, está a merced de los tiburones. Que vengan los tiburones, por favor, aquí está mi sangre de jubilado y de venas abiertas.

Ramón Fernñandez Palmeral