ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

jueves, 12 de octubre de 2017

Miles de personas participan en la manifestación del 12 de octubre en Barcelona

Los catalanes españoles ha perdido el miedo a manifestarse con banderas contitucionales.

Sociedad Civil Catalana pide en su manifiesto firmeza democrática ante el "golpismo delirante"

Manifestación del 12 de octubre en Barcelona.
Miles de personas se han manifestado este jueves en el centro de Barcelona para celebrar el 12 de octubre en medio de la crisis institucional tras la declaración de independencia formulada por el presidente catalán Carles Puigdemont y luego suspendida. Societat Civil Catalana, la principal entidad convocante, ha pedido en su manifiesto, leído por el catedrático Clemente Polo, "firmeza democrática" ante el "golpismo delirante". "La secesión ni se ha consumado ni se consumará pero vamos a necesitar tiempo para que las instituciones recobren el pulso democrático y cicatricen las heridas abiertas", ha dicho. La Guardia Urbana ha calculado que han participado en la marcha 65.000 personas, la cifra mayor en una festividad del 12 de Octubre en Barcelona desde 2014 (fueron entonces 38.000).
Bajo el lema Cataluña sí, España también, la manifestación ha partido desde el Passeig de Gràcia, delante de La Pedrera, y ha culminado en la plaza de Catalunya donde estaba situado el escenario y las pantallas gigantes. La mayoría de manifestantes, con banderas españolas y también senyeras, han coreado lemas como "No nos engañan Cataluña es España"; "Puigdemont a prisión; "Viva la policía o la Guardia Civil" o "TV3 manipuladora". Ciudadanos ha repartido banderas con el fondo blanco y un corazón con las insignias, catalana, española y europea.
La dirección de Ciudadanos, con Inés Arrimadas al frente, y dirigentes del Partido Popular han desfilado detrás de la pancarta principal aunque simultáneamente miles de personas se manifestaban ya por delante esparcidas por todo el Passeig de Gràcia y la plaça Cataluña. Varios de ellas llevaban algunas pequeñas con el lema "No al golpe" y pidiendo ya la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Durante el recorrido, los ciudadanos han increpado de forma constante a los mossos apostados en la confluencia con la calle de Aragón. "¡Perros! ¡Traidores! ¡Viva la Guardia Civil!", les han espetado. Por contra, otros han expresado su solidaridad con los agentes estrechándoles la mano. En varios momentos ha habido discusiones entre los mismos manifestantes.
Por primera vez en años, la manifestación del 12 de octubre en Barcelona ha sido unitaria al confluir todos los grupos en una como el caso de España i Catalans, que lo hacía por separado. Los organizadores han realizado diversos llamamientos en los que han advertido de que no aceptaban consignas institucionales. A la marcha se han adherido Plataforma per Catalunya, grupo de extrema derecha y con un discurso antiinmigración, y Hogar Social, procedente de Madrid, que no figuraban entre los convocantes oficiales de la marcha.
Durante los parlamentos, en el escenario de plaza Catalunya, el vicepresidente de la asociación España y Catalans, Javier Megino, ha afirmado que el secesionismo ha pasado "del España nos roba al España nos pega" y ha pedido un aplauso para unos cuerpos policiales "humillados" y ha denunciado que haya "gente difamando la actitud ejemplar de nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad". El empresario Josep Bou ha afirmado que España es el país "más hermoso del mundo" y "como en España no se come en ningún sitio. La consultora Deloitte dice que España es el mejor país para nacer. Colonizamos América dando a los pobladores la condición de súbitos en lugar de esclavos por orden de la Reina Isabel", ha dicho.
Los participantes han mostrado su indignación con el Govern. José María Maya Esteban, de 72 años, de Alella (Barcelona), está indignado con la declaración de independencia que hizo Carles Puigdemont y que después dejó en suspenso. "Parece mentira que en el siglo XXI estemos igual que en 1936. Por culpa de los mismos", dice Maya, aragonés, que vive en Cataluña desde 1962, con una pancarta que ha traído hecha de casa.