ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

jueves, 12 de octubre de 2017

Si Puigdemont niega que proclamó la independencia y vuelve a la legalidad, se arreglará.

La situación de Cataluña marca la recepción de la Fiesta Nacional en el Palacio Real






Los Reyes conversan con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acompañado de su mujer Elvira Fernández.
Los Reyes conversan con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acompañado de su mujer Elvira Fernández. EFE

Los últimos acontecimientos del desgarro de Cataluña han marcado la recepción de la Fiesta Nacional, celebrada este jueves en el Palacio Real en Madrid. La activación del artículo 155 de la Constitución por parte del Gobierno con el apoyo del PSOE y la intervención del Rey en la crisis con un mensaje a la nación el pasado 3 de octubre han disparado el interés del acto. Habían sido confirmadas 1.500 invitaciones, cuando el año anterior, en plena congestión política, acudieron poco más de 900.


Los interrogantes sobre el requerimiento enviado por el Gobierno al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que responda si proclamó o no la independencia en el pleno del día 10, han acechado a los miembros del Gobierno en los corrillos en los salones del palacio tras los saludos a los Reyes. Fuentes del Gobierno han señalado que si Puigdemont responde en plazo y forma que no proclamó la independencia, no se activaría la segunda fase del 155, que comportaría la intervención de Cataluña, y se abriría "un nuevo escenario", y se volvería "a la situación previa al pleno del Parlament que aprobó la ley de independencia", es decir, a la legalidad.

En ese estadio, aseguran estas fuentes, se pueden dar las condiciones para propiciar un diálogo, como planteó Rajoy en su intervención en el pleno de este jueves, que habría de producirse en el marco de la Constitución y la legalidad. "La pelota está en su tejado", han insistido estas mismas fuentes, que han ponderado la importancia del acuerdo alcanzado con el PSOE porque "transmite una imagen de seriedad al país ante la nebulosa" de la situación de Cataluña. "Puigdemont tiene una última oportunidad para dejar de jugar con todo el mundo. La pelota está en su tejado", han asegurado.

Mantienen que el requerimiento es necesario para salir de la "nebulosa", porque "hay juristas que sostienen que el presidente de la Generalitat sí realizó una declaración unilateral de independencia ante el Parlament, pero hay mucha confusión y opiniones encontradas al respecto". El Gobierno ha evitado especular sobre el sentido de la respuesta de Puigdemont al requerimiento, que da dos plazos Desde el Gobierno (primero, las 10 de la mañana del día 16 para que conteste sí o no, y segundo, en caso afirmativo, hasta la misma hora del día 19 para que regrese a la legalidad). "Ni él mismo sabe qué va a contestar", se ha señalado. También han rechazado las mediaciones internacionales que reclama la Generalitat para buscar una solución al conflicto: "La mejor mediación", han considerado, "es la del Congreso de los Diputados", que es la sede de la soberanía nacional.

El Gobierno no ha pactado contenidos concretos en su acuerdo con el PSOE, de acuerdo con estas fuentes, y siguen trabajando de forma conjunta. El líder de los socialistas, Pedro Sánchez ha explicado en conversación informal con los periodistas que este acuerdo, que "ha sido lento porque era necesario aclarar que significa" aplicar el artículo 155, "traslada mucha tranquilidad y estabilidad a la ciudadanía". Desde su punto de vista, Puigdemont tiene "difícil" no contestar al requerimiento y que dependerá del presidente catalán que se llegue a aplicar este procedimiento constitucional que "nadie quiere aplicar".
Sánchez ha desfilado ante el Rey junto a los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. El PSOE ha propiciado un desembarco de exministros socialistas para reforzar el apoyo a la Constitución, el ordenamiento jurídico, la cohesión territorial del Estado y el Rey, así como a las medidas que pueda adoptar el Gobierno desde ese marco para frenar la independencia de Cataluña. Entre ellos, Alfredo Pérez Rubalcaba, Trinidad Jiménez, José Luis Corcuera, Rosa Conde, Carlos Solchaga, Cristina Narbona, Matilde Fernández, Josep Borrell, Alfonso Guerra, Enrique Barón o Miguel Ángel Moratinos.
La exministra Conde ha sido la encargada de coordinar la presencia de exmiembros de los gabinetes socialistas, ha admitido Trinidad Jiménez ante los Reyes. "Hemos venido todos los del espíritu del 78", ha comentado.

El expresidente González se ha mostrado partidario de la activación del artículo 155 para "recuperar la Constitución, el Estatut y los derechos de todos los españoles, empezando por los catalanes". Rodríguez Zapatero, por su parte, ha calificado de "inteligente" la reacción política al último movimiento del presidente de la Generalitat y ha confiado en que no sea necesario aplicar el artículo 155. Pero ha advertido de que este es un conflicto que va a durar tiempo y habrá que acostumbrase a vivir con él.

En ese mismo tono informal, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en cambio, ha sostenido en uno de los corrillos en el Comedor de Gala del palacio que se ha activado el artículo 155 porque "sí ha habido declaración de independencia" por parte del presidente de la Generalitat. Como ha hecho en las últimas semanas, ha defendido que "lo mejor" para Cataluña es convocar elecciones autonómicas para que un nuevo Govern y un nuevo Parlament aborden el problema con una nueva perspectiva.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, han tenido que abandonar inmediatamente el acto tras saludar al Rey, que ha conocido la noticia del siniestro sufrido por uno de los cazas regresando del desfile y con los invitados a la recepción ya en el Palacio Real. Fuentes de La Zarzuela han asegurado que ya no era posible suspender el acto, que ha quedado en buena parte ensombrecido.
Como ya es habitual, a la recepción han asistido representantes de todos los estamentos, empresarios y presidentes de Gobiernos autonómicos (salvo los de Cataluña, País Vasco y Navarra).  Entre los empresarios, se encontraban presentes el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, y el del Grupo Planeta, Josep Creuheras, dos de las compañías que han llevado sus sedes fuera de Cataluña ante la amenaza independentista.