ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

viernes, 29 de mayo de 2026

El regreso del chabolismo y de la pobreza en España

 

                          (Casa del Pueblo-Pobreza en España. Creado por I.A., según Palmeral, 2026)

 

 

La pobreza en España se ha agravado en los últimos años como consecuencia, según muchos críticos, de la deficiente gestión de un gobierno de orientación socialcomunista que no ha sabido responder a los problemas estructurales del país en el contexto de Europa. Entre las decisiones más cuestionadas destaca una política migratoria considerada por sus detractores como descontrolada, basada en la llegada masiva de personas sin que existan previamente las infraestructuras necesarias para garantizar una integración digna y sostenible, social y habitacional.

España, esa Iberia del Cid de la Reconquista no interesa, y arrastra desde hace años graves carencias en materia de vivienda, salarios bajos, empleo precario y servicios públicos saturados. En este contexto, el incremento de la población y el chabolismo sin una planificación adecuada ha intensificado la presión sobre recursos ya insuficientes, alimentando la sensación de inseguridad económica y deterioro social entre amplios sectores de la ciudadanía. Llega la pobreza, los pisos que se convierten en habitaciones de alquiler y la especulación y con un gobierno de Pedro Sánchez (ocho años son una eternidad, bunkerizado en Moncloa) que no tiene presupuestos desde hace tres años. Que nos lleva  a la banca rota como el capitán Ahab de Moby-Dick. España es una democracia no un cortijo como en tiempos de Franco, eso ya pasó y no queremos volver, queremos elecciones y darle voz a los ciudadanos.

El resultado es un creciente malestar tanto entre españoles como entre muchos inmigrantes que también sufren las consecuencias de la precariedad, la falta de oportunidades y la marginación. Por un lado, aumentan las protestas de quienes consideran amenazadas sus condiciones de vida, su estabilidad laboral y el futuro de sus familias. Por otro, aparecen oportunistas políticos y mediáticos que aprovechan el descontento social para polarizar aún más el debate público y obtener rédito ideológico.

Estos sectores críticos denuncian el riesgo de que España derive hacia un modelo institucional cada vez más clientelar, corrupto y populista, comparable —según su visión— a ciertos regímenes bananeros y bolivarianos de América Latina. En ese marco, señalan a determinados dirigentes y figuras públicas como responsables de fomentar la confrontación, la manipulación y la mentira como herramientas de poder.

Más allá de las posiciones ideológicas, el debate sobre inmigración ilegal, pobreza y gestión económica se ha convertido en uno de los principales focos de tensión política y social en España. La cuestión de fondo sigue siendo cómo garantizar cohesión social, prosperidad y seguridad sin caer ni en la demagogia ni en la deshumanización del problema. 

Ramón Palmeral