ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

martes, 23 de febrero de 2021

40 años después del Golpe de Estado del 23 F de 1981

Sinopsis de un gole frustrado:

Yo estaba en Castellón de la Plana la tarde del 23 de febrero de 1981, y las primeras noticias de la radio es que un grupo terrorista de ETA habían entrado en el Congeso en el investidura de Calvo Sotelo. Con este engaño llevaron a los cerca de 200 guardias civiles de Tráfico y Automovilismo de Madrid en autobuses, que no sabían la verdad, en primer instancia. Ni el teniente coronel Tejero en el estrado con el "¡Quieto todo del mundo!" anunció la llegada de la autoridad superior, que tras 17 horas no se presentó ¿Quién era? X, Tras la derrota de los autores intelectuales del Golpe de Estado ganó las elecciones generales del 82 Felipe Gonzalez por mayoría absoluta y el socialismo de izquierda. Gran error fue el intento del golpe frustrado contra la democracia, sin duda aún no se sabe todo la verdad. La victoria de ETA no llegó con las armas sino con la urnas y la democracia y hoy se sientan en el Congreso de los Diputados y en el Senado, gran paradoja. Gran engaño y manipulación. Hoy los herederos de Carrillo del PCE gobiernan en la figura de los podemistas. Ha dado alas a los independentistas hacen su caldo de cultivo en Vascongadas y en Cataluña.

¿Por qué hay una parte del sumario del 23/ F que es crecreto?.

¿Por qué nadie se cree la versión oficial del 23 /F?

MI PADRE SUFRIÓ Y CUMPLIÓ SU CONDENA/ Carta de Ramón Tejero, hijo sacerdote:

 
La mañana del 24 de febrero del año 1981, después del golpe de estado del famoso 23F, me encontraba frente a la Dirección General de la Guardia Civil esperando a mi padre, un militar que sólo unas horas antes había tomado el Congreso de los Diputados por mandato de los Tenientes Generales del momento y con el convencimiento –porque así se lo comunicó expresamente el General Armada y así nos lo confirmó a sus hijos- de actuar en nombre de su Majestad el Rey. (Pinchar para leer completa)

..........................

40 años del 23-F, el fracasado golpe de Estado contra la democracia española/ Tomado de 20 minutos.

  • En Madrid un grupo de guardias civiles liderados por el teniente coronel Antonio Tejero asaltó el Congreso de los Diputados y Valencia fue ocupada por el teniente general Jaime Milans del Bosch con 2.000 soldados y 50 tanques.
  • Los sublevados pretendían instaurar un Gobierno militar, pero fracasaron tras ordenar el Rey en un mensaje televisado que pusieran fin al al golpe de estado. La mayoría de altos mandos militares no secundaron el amotinamiento.
  • El rey Juan Carlos I alaba la labor del general Juste para que no prosperara el golpe de estado del 23-F
Antonio Tejero en un momento del golpe de 23 del Febrero de 1981. (ARCHIVO)
Antonio Tejero en un momento del golpe de 23 del Febrero de 1981. (ARCHIVO)
EFE

El 23 de febrero de 1981 la gran mayoría de la sociedad española tuvo miedo y desesperanza. Algunos altos mandos militares dieron un golpe de Estado que pudo haber finiquitado la incipiente democracia española tras casi 40 años de dictadura franquista.

El asalto al Congreso: ¡Quieto todo el mundo!

El golpe fracasó, pero los militares sublevados lograron tomar el control del Congreso de los Diputados, sede de la soberanía popular española, y retener a los diputados durante horas el día en el que se iba a votar la investidura del candidato a presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, de la Unión de Centro Democrático (UCD)), que debía suceder al frente del Ejecutivo a Adolfo Suárez, quien había dimitido el 29 de enero.

El teniente coronel Antonio Tejero, acompañado de un grupo de guardias civiles, irrumpió en el hemiciclo a las 18.23 horas, cuando los diputados estaban votando en la investidura, al grito de 'Quieto todo el mundo', y ordenó a sus señorías que se tirasen al suelo. Tejero y sus acompañantes llegaron a lanzar disparos al aire con pistola y subfusiles.

Valencia es ocupada con tanques, pero fracasa la Operación Turia

Tanques desplegados en Valencia el 23 de febrero de 1981
Tanques desplegados en Valencia el 23 de febrero de 1981
20minutos

El teniente general Jaime Milans del Bosch, el único alto mando militar del que Tejero acataba órdenes, se sublevó en Valencia y desplegó 2.000 soldados y 50 carros de combate por las calles. 

El teniente general golpista Jaime Milans del Bosch
El teniente general golpista Jaime Milans del Bosch
EFE

La Operación Turia debía ser clave para que se sumasen al golpe de estado el resto de regiones militares. Milans del Bosch intentó durante toda la tarde y la noche convencer al resto de capitanes generales de las regiones militares de poner fin a la democracia española y reinstaurar un gobierno militar, pero no lo logró (aunque algunos altos mandos se mantuvieron a la espera de acontecimientos). 

De hecho, no consiguió ni tomar todo el control de Valencia. Sí en las bases militares de Bétera y Paterna, pero no la base aérea de Manises, donde un comandante se negó a sumarse al golpe de estado y advirtió a Milans del Bosch de que tenía dos cazas con misiles tierra-aire listos para destruir a sus tanques.

El golpe de estado 'blando' de Alfonso Armada

Foto del general Alfonso Armada, que data de 1981.
Foto del general Alfonso Armada, que data de 1981.
EFE

Al mismo tiempo que Milans del Bosch y Tejero, con su sublevación armada, trataban de impulsar una dictadura dura, el general Alfonso Armada, muy cercano al Rey Juan Carlos I, urdía una solución intermedia, una dictadura blanda o limitada. Se trataría de acordar un gobierno de concentración con él de presidente y Felipe González (PSOE) y Manuel Fraga (Alianza Popular) de vicepresidentes.  

De hecho, el propio Armada acudió al Congreso de los Diputados y le presentó a Tejero su plan de Gobierno, que fue descartado por el teniente general de la Guardia Civil, ya que no contaba con el respaldo de Milans del Bosch. El plan de Armada tampoco contaba con el apoyo del Rey Juan Carlos I.

¿Qué llevó a los militares a dar un Golpe de Estado? Los antecedentes

En 1975 murió Francisco Franco y, tras casi 40 años de dictadura, España iniciaba una inestable transición hacia la democracia. En noviembre de ese año Juan Carlos I fue proclamado rey de España. 

Adolfo Suárez, en el Congreso de los Diputados en 1977.
Adolfo Suárez, en el Congreso de los Diputados en 1977.
Europa Press

El rey impulsó a Adolfo Suárez, en 1976, como presidente del Gobierno para que liderara ese proceso de transición democrática. Suárez había desempeñado varios cargos en gobiernos franquistas y, aunque era un desconocido para la ciudadanía, a priori no debía ser mal visto por los sectores más franquistas del Ejército, recelosos con el proceso que pondría fin a la dictadura.

<p>Cartel del PSOE para las elecciones de 1977.</p>
Cartel del PSOE para las elecciones de 1977.
PSOE

En 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas y los españoles, mayoritariamente, se decantaron por formaciones moderadas, de centro-derecha y de centro-izquierda. 

Victoria electoral de Adolfo Suárez en 1977

El partido vencedor fue la Unión de Centro Democrático (UCD) que lideraba Adolfo Suárez, con 165 escaños y el 34,4% de los votos. Suárez aprovechó la proyección que le dio partir con la imagen de estabilidad que ya le daba ser el presidente del Gobierno de transición. Un año después se aprobó la Constitución Española.

25 de octubre de 1977, en la firma de los Pactos de la Moncloa. De izquierda a derecha, Enrique Tierno Galván, Santiago Carrillo, José María Triginer, Joan Reventós, Felipe González, Juan Ajuriaguerra, Adolfo Suárez, Manuel Fraga, Leopoldo Calvo-Sotelo y Miguel Roca.
25 de octubre de 1977, en la firma de los Pactos de la Moncloa. De izquierda a derecha, Enrique Tierno Galván, Santiago Carrillo, José María Triginer, Joan Reventós, Felipe González, Juan Ajuriaguerra, Adolfo Suárez, Manuel Fraga, Leopoldo Calvo-Sotelo y Miguel Roca.
20MINUTOS.ES

El PSOE lidera la izquierda y desplaza al legalizado Partido Comunista

El segundo partido fue el PSOE, con Felipe González al frente, que logró 118 escaños con el 29,3% de los votos. El PSOE dio la sorpresa y barrió al Partido Comunista en la lucha por la hegemonía de la izquierda, liderado por el histórico Santiago Carrillo. Justamente la legalización del Partido Comunista, uno de los grandes enemigos del franquismo, provocó malestar en sectores del ejército.

El histórico dirigente comunista Santiago Carrillo votó en el Colegio Santa María del Pilar en Madrid.
El histórico dirigente comunista Santiago Carrillo.
Fernando Alvarado/EFE

Fuerte presencia de nacionalistas catalanes y vascos

También irrumpieron con fuerza  en las Cortes Españolas dos partidos nacionalistas que han sido claves en la democracia española, Pacte Democràtic per Catalunya (PDPC) de Jordi Pujol, que logró 9 escaños en el Congreso de los Diputados y fue el germen de la posterior CiU, el partido que más años ha gobernado en Cataluña. 

Manifestación en Barcelona el 11 de septiembre de 1977, para la recuperación de un estatuto de autonomía
Manifestación en Barcelona el 11 de septiembre de 1977, para la recuperación de un estatuto de autonomía
Generalitat de Catalunya

Y el PNV, que logró 8 escaños, un partido que ha vencido en todas las elecciones autonómicas en Euskadi menos en 1986, cuando ganó el PSE-PSOE. Ambos partidos, CiU y el PNV, además, se impusieron en las elecciones autonómicas de 1980 en Cataluña y el País Vasco.

Indignación de sectores del Ejército ante el autonomismo

La representación nacionalista y la posición de la UCD de Suárez y del PSOE de Felipe González de avanzar hacia un Estado autonómico, frente al Estado centralista del franquismo, también fue otro de los asuntos que provocaba una fuerte indignación entre sectores del Ejército, ya que consideraban que se amenazaba la unidad territorial de España.

Atentados terroristas de ETA

Además del enojo que causaba en sectores del Ejército español el poder que estaban tomando los partidos nacionalistas en sus CCAA así como la descentralización promovida desde el Gobierno central a favor de un estado autonómico, también había un problema que cabreaba especialmente a altos mandos militares: el terrorismo de ETA. 

Solo ese año, hasta el 23-F, la banda terrorista había matado a 5 personas en sendos atentados (un subteniente del Cuerpo Nacional de Policía, 2 empresarios, un ingeniero de la Central Nuclear de Lemóniz y también un etarra asesinado por sus propios compañeros por gastarse en fines personales el dinero obtenido por la banda en un atraco). 

Un año antes ETA había asesinado a 93 personas, incluidos numerosos guardias civiles, policías nacionales y varios altos mandos militares. 

El mensaje del Rey a la nación, decisivo para abortar el golpe

Discurso del Rey Juan Carlos I contra el golpe de estado del 23-F
Discurso del Rey Juan Carlos I contra el golpe de estado del 23-F
20minutos

El discurso del rey Juan Carlos I se produjo a la una y catorce minutos de la madrugada del 24 de Febrero. Vestido con su uniforme de capitán general de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, el monarca ordenó a las autoridades tomar cualquier medida para mantener el orden constitucional. 

El Rey se dirigió a la nación para situarse frontalmente contra los militares golpistas y para ordenar al Ejército que defendiera la Constitución de 1978. A partir de su discurso, el golpe de Estado se dio por fracasado.

Este fue el discurso íntegro con el que el monarca emérito se dirigió a los españoles a la 1:14 horas del día 24 de febrero de 1981:

"Al dirigirme a todos los españoles, con brevedad y concisión, en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago saber que he cursado a los Capitanes Generales de las Regiones Militares, Zonas Marítimas y Regiones Aéreas la orden siguiente:

He ordenado a las Autoridades Civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor que tomen todas las medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente

Ante la situación creada por los sucesos desarrollados en el Palacio del Congreso y para evitar cualquier posible confusión, confirmo que he ordenado a las Autoridades Civiles y a la Junta de Jefes de Estado Mayor que tomen todas las medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente.

Cualquier medida de carácter militar que en su caso hubiera de tomarse deberá contar con la aprobación de la Junta de Jefes de Estado Mayor.

La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum".

Golpistas condenados

Los tribunales condenenaron a 30 militares y guardias civiles por el golpe de Estado. Las penas más duras fueron para los principales cabecillas: Milans del Bosch (30 años), Alfonso Armada (30 años) y Antonio Tejero (30 años). El resto de cargos fueron sentenciados a penas menores.

 23-F"Señor… qué ocasión estamos perdiendo", por Miguel Ángel Liso

 ..................

La Vanguardia
https://stories.lavanguardia.com/vida/20210221/35516/incognitas-23-f-40-anversario

Hace 40 años

Las incógnitas del 23-F

Santiago Tarín, Jaume V. Aroca, Ignacio Orovio

Cuando se cumplen 40 años del intento de golpe de estado, en el imaginario popular persisten una serie de incógnitas sobre lo que pasó aquel día, que pudo revertir la joven democracia española o acabar con un gobierno de concentración impuesto por militares.

Incógnita 1

¿Lo sabía o alentó el Rey?

“La implicación del rey es el bulo obvio que lanza la ultraderecha para protegerse, para poder alegar obediencia debida. Es un bulo que no me extrañaría que llegara a la izquierda populista, que lo dijera Pablo Iglesias. Tengo la certeza de que el rey comete errores graves, por ejemplo nunca debió haber hecho nada para librarse de Suárez, no era tarea suya. Hasta lo dice en el discurso de Nochebuena. Cualquier dirigente convierte errores, y el rey los cometió, y esos errores de alguna manera propiciaron el golpe. Pero quien paró el golpe fue él, aunque eso hoy produzca risa en algunos”.

Quien así de contundente se pronuncia es el escritor Javier Cercas, que investigó durante cuatro años la preparación del golpe para su libro Anatomía de un instante (Mondadori), que ahora se reedita en una nueva edición. Cercas entrevistó a decenas de personas, muchas de las cuales han muerto desde entonces.

Si la implicación de Juan Carlos I caló en el relato público fue por puro silogismo: si el Rey está preocupado por la situación y así lo transmite a sus próximos (entre ellos a Armada, que además ha sido su instructor), y Armada se ofrece como solución, antes o durante el asalto al Congreso, y durante el asalto el Rey permanece callado siete horas, es que el Rey organizó o sabía o avaló o al menos toleró el golpe.

Rey Juan Carlos I

Los investigadores más serios niegan que organizara del golpe, como dicen las teorías conspirativas, aunque sí mostró reiteradamente su preocupación por la inestable situación política de España.

“Es el mito fundacional de la democracia española y los mitos mezclan mentiras y verdades, y en aquel año 81 pensábamos que ya éramos una democracia y aparece el personaje de Lorca pegando tiros en el congreso. Yo escribí una novela sin ficción sobre una gran ficción colectiva. Sobre todo porque los protagonistas del golpe mintieron desde el primer día para exculparse, y la fantasía popular ha hecho el resto para pensar que el 23-F sigue lleno de secretos”, añade el narrador.

Es cierto además que en un télex enviado por el Rey al golpista Milans del Bosch le dice: “Después de este mensaje no puedo volverme atrás”. ¿Por qué?

Un ex alto responsable de los servicios secretos españoles, entrevistado por La Vanguardia en su piso de Madrid, sostiene que “si el rey hubiera querido que eso fuera adelante… con ausentarse del despacho un rato se extiende la mentira. Armada cometió una falta que cometen todos cuantos han servido a los reyes: el rey estaba preocupado lógicamente por la situación del país, y Armada dijo que el Rey le había pedido que le informara de todo, pero una cosa es ser los ojos del rey y otra ser los labios. Y aquella noche, con su insistencia en ir a la Zarzuela a contarle… Esta oficiosidad se volvió contra el rey, como si él fuera el inspirador del golpe de estado”.

Sabino Fernández Campo

Mano derecha del Rey, su papel es clave para derrotar al golpe.

“Los que tuvieron los datos globales de lo que ocurrió –añade esta fuente de la máxima relevancia- fueron un grupo muy reducido. No planificaron apenas nada. Y en el juicio optaron por la obediencia debida. Tejero era un mito por su lucha en el norte de España y eso arrastró a un capitán general, con la idea de que se le sumaran otros. La decisión de dar el golpe se toma esperando un contagio, que no se produce. Y sabían que si no salía Madrid el golpe no triunfaba”.

¿Y la tardanza del rey en pronunciarse? “Es lógica: necesita palpar antes la situación. Todos los militares de la cúpula hablaron entre ellos, y el rey debió hacer lo mismo. Eso son muchas horas al teléfono. No hay más misterio en ese dato”, afirma.

“Yo sostengo que el rey autorizó a Armada para que recondujera cualquier intento de golpe de estado, pero no que lo liderara o lo cometiera”, afirma el historiador Roberto Muñoz, que acaba de publicar El 23-F y los otros golpes de estado de la transición (La Esfera de los libros). “Siendo inferior jerárquicamente a Milans del Bosch, Armada le había pedido que se reuniera con núcleos golpistas, y Milans lo hace pensando cree que está obedeciendo al rey”.

Prosigue Cercas: “Es un bulo que el rey lo tolere para pararlo y legitimarse. No sabía nada de la trama de la toma del congreso. Con toda rotundidad, si él hubiera estado detrás, el golpe sale. No es que me importe la monarquía, me importa la verdad”.

Incógnita 2

¿Estuvo cerca de triunfar?

Apenas quince días después del golpe, un informe de la CIA decía que “el intento del golpe de Estado de la semana pasada evidentemente estuvo mucho más cerca de prosperar de lo que el Gobierno quiere admitir”. Si aquello no prosperó fue por razones de fondo y por algunas circunstancias concretas (que los golpistas no previeron): fue clave que hubiera imágenes de TV y que una cámara quedara encendida, aunque solo llegara el sonido. De este modo se desbarataba en cierto modo la opción Armada, que era posible si era un golpe suave, sin tiros ni por supuesto muertos.

Fernando Castedo

El director de RTVE fue retenido por guardias civiles sublevados, pero pudo ordenar en secreto la grabación del mensaje del rey.

“El sonido de las cámaras de televisión es clave porque anula la opción Armada, porque fuera se conoce la violencia que se está produciendo. Armada debía ir a la hora H + 2, que eran las 8:20”, expone Muñoz Bolaños, “pero el ejército estaba bien conectado con Europa y sabía que un golpe de estado no era factible, sabía del desprestigio que eso suponía en Europa”.

El ex alto responsable del Cesid analiza otras razones de fondo que hacen fracasar el golpe: “Del ‘algo hay que hacer’ a hacerlo hay un gran trecho, porque los carros de combate es fácil sacarlos a la calle, pero es muy difícil volverlos a meter. Y es que con un golpe de estado España no entraba en la OTAN y desde luego tampoco en la Unión Europea, pero esto los únicos que no lo ven son los fanático”.

Para Rodolfo Martín Villa, en aquel momento ministro de Administración Territorial, “Por qué Tejero entró en el Congreso es inexplicable; no se explica con la lógica. Hablé con uno de los guardias y le pregunté qué hacía ahí y me comentó que había mucho paro. No tenía sentido. Otra cosa es que acertaran con el escenario porque estamos todos congregados allí. Crearon un espectáculo, es cierto, pero fue bochornoso”, explica por teléfono a este diario.

El abogado Eduardo Navarro, uno de los más estrechos colaboradores de Adolfo Suárez en aquel momento, publicó un libro La sombra de Suárez en el que sostenía que había tres operaciones militares en marcha: la de los tenientes generales, la de los coroneles y la de los espontáneos. Ésta última pivotaba sobre Tejero, ya desde la llamada Operación Galaxia, una conspiración desabaratada en 1978. Según la reconstrucción de Navarro, el proyecto de golpe de estado comenzó en julio de 1980 en un restaurante de Madrid en una comida entre Tejero, García Carrés y el teniente coronel Pedro Mas Oliver, ayudante de Milans del Bosch, que trajo instrucciones concretas de Milans.

Antonio Tejero

Había intentado otras asonadas, fracasadas, y dijo no saber exactamente para qué o para quién había dado el golpe.

Fue Tejero quien estudió el plan de tomar el Congreso; a través de Mas Oliver mantuvo contacto con Milans. Éste y Armada se ven en Valencia el 10 de enero, 44 días antes del golpe. Aunque antes de la dimisión de Adolfo Suárez. “Milans creía que era el golpe para el gobierno de concentración y por eso se unió”, afirma Navarro. El 18 de enero es la reunión clave, en la que se acuerda la toma del Congreso para imponer un gobierno que haga frente al terrorismo. El capitán general de Sevilla, Pedro Merry Gordon, estaba al parecer conforme con el levantamiento. Pero aquel 23-F no estuvo operativo.

Una investigación posterior del ministerio del Interior a la que también ha tenido acceso ahora La Vanguardia se supo que aquel día estaba tan bebido que no pudo ni siquiera contestar la llamada del rey. Se le apodaba “capitán ginebra” en aquel momento, explica un ex alto cargo de Interior. La reconstrucción de Navarro sostiene que “lo decisivo fue Valladolid”, cuyo capitán general era Ángel Campano. “En Castilla había muchas unidades de infantería y mecanizadas y no se movieron porque Campano se rajó”.

El historiador Jesús Palacios recuerda “una analogía: el caso de De Gaulle en 1958, ante el malestar del ejército francés por la situación en Argelia, el 23-F es una copia”.

Adolfo Suárez

Presidente saliente del gobierno, su dimisión a finales de enero trastoca la urgencia del golpe.

Otro ex agente del Cesid, un cargo medio en los años 80 entrevistado por La Vanguardia, remarca que “en aquel momento en un solo recinto estaba todo el gobierno, todos los diputados, las más altas magistraturas del estado judiciales y políticas; todos los que podían evitarlo estaban allí. Pero cuando ocurre los capitanes generales estaban a la espera. Solo Milans actúa y Quintana neutralizó todas las posibilidades incluso de movimientos de tropas en Madrid. Tejero fue una pseudo improvisación”.

Martín Villa añade que “una cosa me tranquilizó y es que aquella intentona no tenía ningún apoyo popular. Se habló de distintos gobiernos: del militar con el general de Santiago, de un Gobierno Armada con civiles… De eso no fue consciente, nunca se supo con estricta certeza. Me parecía fuera de lugar porque no había apoyo para ello ni desde la extrema derecha a la extrema izquierda”.

El coronel Juan Alberto Perote, exresponsable de los comandos operativos del CESID, explicó en un libro que “con la entrada de Tejero en el Congreso no había posibilidad de una solución light”. “Toda la tarde y hasta las 11 de la noche el rey impide con sus llamadas que salgan tropas, excepto en Valencia. También intenta sacar a Tejero del congreso, a través de Aramburu Topete y de Fernández Campo. Los dos hablan con Tejero. Hacia las 23.30 iba a proponerse la opción Armada, pero éste comete el error de decir que eso es una propuesta del Rey, que no ha salido como esperaban, y al ver que se propone un gobierno de con socialistas y comunistas y él en el exilio, monta en cólera”.

Es el momento más peligroso de aquellas 17 horas. Entre las 11 de la noche y las 4 de la madrugada, la tensión es máxima: Tejero puede liarse a tiros contra la clase política. La tiene toda al alcance de su pistola.

Incógnita 3

¿Hubo un “elefante blanco”?

La tesis más extendida dice que quien habría podido liderar un gobierno de concentración –solución a la toma del congreso y el consiguiente vacío de poder- pudo ser Alfonso Armada. Por su proximidad al rey, por el respeto de que gozaba entre sus compañeros de armas y por el consenso que parecía despertar en aquel entre los partidos políticos; al menos entre algunos.

“Al dimitir Suárez y aparecer la opción Calvo Sotelo, Tejero va por su cuenta. El 16 de febrero llama a Valencia y explica que la opción de Armada decae. Que si le dan permiso para la toma del congreso. Milans dice que quien manda es Armada. Pero Tejero insiste y ahí deciden aprovechar su ímpetu para llevar a Armada al poder”, evalúa Muñoz Bolaños.

Alfonso Armada

Militar de prestigio, había sido preceptor del Rey y era el elegido para formar un gobierno de consenso con civiles.

Esta tesis más o menos encaja con la que sostiene un ex altísimo responsable del Cesid: “Armada dice que se monta en marcha, aunque creo que tenía más conocimiento del que dijo en el juicio. En un acto militar el mismo 23-F, unas horas antes del golpe, explica a sus compañeros militares que no se queda al vino que ofrecían al final porque tenía que ir al despacho ‘porque no sé qué locura va a hacer Milans’. De manera que algo sabía. El delito de Armada es no haber impedido esa locura. Pero eso denota que Armada no está en el origen. A mí, el propio Armada me dijo después del golpe que quería salvar del atolladero a Milans. Ellos eran los dos únicos altos mandos monárquicos de todo aquel grupo”.

“¿Había alguien detrás? No había nadie detrás”, afirma Martín-Villa. “Tejero es el único que no disimuló en el Consejo de Guerra. Tenía un planteamiento elemental, pero zafio. Debía creer que tenía apoyos. Posiblemente al frente estaba Milans del Bosch, o eso debía creer Tejero. El proyecto Armada es un hecho que existió en la intención de Armada. Debía creer que podía ser investido, pero el problema es que el Congreso estaba preso. Era una cosa de locos. Tenían que votar políticos que estaban presos y detenidos. Casi nadie hubiera votado a favor”.

Incógnita 4

¿Fue un “golpe blando” que evitó un “golpe duro”?

En el “pequeño Madrid” de los primeros años 80, tal como lo describe Javier Cercas, los rumores de golpe de estado eran contínuos. Recién aprobada una Constitución que desmantelaba cuarenta años de dictadura, recién legalizado el Partido Comunista de España (el perdedor de la guerra, en el esquema de la mayor parte de los militares españoles), las informaciones sobre amenazas golpistas eran constantes, explica a este diario alguien que estuvo en diversos niveles de su cúpula muchos años.

¿Fue el arrojo de Tejero el que permitió que se llevara a cabo? ¿Por qué éste y no otros? Una investigación posterior del ministerio del Interior sostiene que “el 23-F fue la forma instrumental para frenar un golpe duro, llamado ‘el golpe de los coroneles’. En él se preveía detenciones masivas y la suspensión de los partidos políticos. Al rey se le plantearía que lo aceptara, o si no, que se marchara de España”. Según estas tesis, para el 23-F se instrumentaliza a Tejero, que cree que es el golpe duro, y por eso el capitán Muñecas dice en el congreso que está esperando a la “autoridad competente, militar por supuesto”.

Jaime Milans de Bosch

Capitán general de Valencia, fue el único militar que sacó sus tropas a la calle. Esperaba un efecto contagio.

Para el historiador Jesús Palacios, sobre el llamado ‘golpe de los coroneles’ “no hay datos. Hubo un proceso que implicó a Milans y dos coroneles. Fue una operación de inteligencia como lo fue después el asalto al Banco Central, urdida para crear pánico en la sociedad respecto a la involución y desviar las cosas sobre el 23-F. Sobre el 23-F no se hicieron preguntas. Hubo un pacto de silencio tácito para aceptar la versión oficial, no la real”.

¿Por qué no se fue hasta el fondo? “No se investigo en mi opinión porque calvo Sotelo quiso circunscribir la trama estrictamente a los sublevados”, concluye la alta fuente del Cesid.

Incógnita 5

¿Existió una trama civil?

Una de las grandes leyendas que existe acerca del 23-F es la existencia de una trama civil que jamás se hizo pública, pero los hechos y numerosos testimonios parecen desmentirla.

Rodolfo Martín Villa, que en aquel momento era diputado y ministro de Administración Territorial, explicó que “una cosa me tranquilizó y es que aquella intentona no tenía ningún apoyo popular”. El catedrático Roberto Muñoz Bolaños sostiene que sí, aunque estaba compuesta por apenas tres o cuatro personas, de las que únicamente fue juzgada García Carrés, que asistió a varias reuniones con Milans del Bosch, siendo incluso expulsada de una. Sí que hubo varios empresarios importantes implicados, en su opinión.

Para el también historiador Jesús Palacios, la única trama civil eran los partidos que participarían en el gobierno de concentración propuesto por Armada y cita las declaraciones que al respecto hicieron Marcos Vizcaya y Jordi Pujol, así como la comida que celebraron en Lleida Alfonso Armada, Enrique Mújica y Antoni Ciurana.

Francisco Laína

Presidió la comisión de secretarios y subsecretarios de estado, un gobierno provisional que tomó el mando de la situación.

Una fuente policial que conoció las investigaciones posteriores sobre el golpe fue mucho más explícita: “eran unos cantamañanas, las folklóricas de Tejero”, como García Carrés, pero con nula incidencia en los acontecimientos. “Esto de la trama civil me da risa”, manifestó el escritor Javier Cercas. “Civiles no hay más de cinco implicados. Era una insensatez que hubiera una trama civil, porque poco antes, en la operación Galaxia que intenta Tejero, el gran error es que lo sabe todo el mundo Y por eso fracasa. Ganas de un golpe de Estado tenían todos”. “Apoyo civil no había ni uno; no había nadie detrás”, sostiene Martín Villa.

Lo cierto es que ese día nadie salió a la calle a dar su apoyo a los golpistas: en contra, sí. La triste imagen de la trama civil es García Carrés, solo en su casa llamando a Tejero y diciéndole que resistiera, que llegarían refuerzos. No fue nadie.

Incógnita 6

¿Qué papel jugaron los servicios secretos?

El posible papel del Cesid, el servicio de inteligencia español, ahora llamado CNI, en la intentona golpista este es uno de los aspectos más polémicos sobre estos hechos.

En este sentido, las sospechas en torno a la posible connivencia se centran en el entonces secretario general del departamento, Javier Calderón, y el jefe de los grupos operativos, José Luís Cortina. Un exagente del Cesid, entonces en activo, contó que sí hubo vínculos, que Cortina era un hombre de Armada y que fue el Cesid quién hizo actuar a Tejero para que Armada se presentara en el Congreso y saliera de las Cortes como el salvador de la situación.

José Luis Cortina

Comandante de los servicios secretos, revela algún papel dentro del Cesid, pero fue absuelto en el juicio.

Añadió que el servicio secreto facilitó equipos de comunicaciones. Sin embargo, según el mismo relato, hubo diferencias entre Cortina y otros oficiales y el andamio se desplomó cuando un general del centro tomó la iniciativa y ordenó a un jefe de división del departamento que se ocupara de desmantelar las ramificaciones, cosa que hizo con éxito.

Según datos recogidos por La Vanguardia aquella noche hubo momentos de descontrol y desconocimiento en el Cesid. Un agente recién incorporado entonces explicó que a varios de los más nuevos los enviaron a distintos puntos de Madrid para que avisaran si se acercaban tropas a la capital. Jesús Palacios también cree que el Cesid escogió a Tejero.

El escritor Javier Cercas ha hecho hincapié en los constantes rumores de golpes pudieron incidir en que los movimientos de Tejero pasaran desapercibidos, pero añade que Cortina mantuvo contactos previos con Armada y Tejero y que otro oficial del Cesid, Vicente Gómez Iglesias, que estaba a las órdenes de Cortina, se ocupó del traslado de tropas para la toma del Congreso. “Puedo admitir que quizás es una incógnita el papel que tuvo el Cesid”, ha declarado.

Cortina y Gómez Iglesias fueron juzgados por el 23-F. El primero fue absuelto y el segundo condenado a seis años. La Vanguardia propuso entrevistas a ambos, sin éxito.

....................Otra Nota.........

A partir de la nueva Ley de Memoria Historica de 2021 no se podrá hablar de franquistas y de la guerra civil en contra de las ideas pro-republicanas  del gobierno socialcomunistas, en contra d ela libertad de expresión. Tampcoo de los barcos prisión de la II Repíblica convertidos en checas, la mayoría eran militares y guardias civiles. Pinchar para leer más d elos barcos-prisión.