ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

viernes, 16 de abril de 2021

Abascal: «No me importa entrar o no en el Gobierno de Madrid, venimos a frenar a Sánchez e Iglesias»

 

Un día de campaña con Santiago Abascal OK Diario
https://okdiario.com/espana/santiago-abascal-no-importa-entrar-o-no-gobierno-madrid-venimos-frenar-sanchez-iglesias-7095065

Abascal: «No me importa entrar o no en el Gobierno de Madrid, venimos a frenar a Sánchez e Iglesias»

Santiago Abascal se monta en la furgoneta camino de otro mitin. Esta vez es en Leganés. Le acompaña OKDIARIO. Y es justo después de que el propio presidente del Gobierno haya afirmado en sede parlamentaria que Vox fue a Vallecas «a alborotar». Esta vez no hay lluvia de piedras. La polémica parlamentaria del día previo ha debido escarmentar al ministro Fernando Grande-Marlaska, que ha desplegado más de diez furgonetas de antidisturbios, ha contado con la movilización plena de la Policía Municipal y ha enviado hasta a la unidad canina de la Policía Nacional. Pero Abascal tiene claro que «una parte de este Gobierno socialcomunista que pacta con proetarras y separatistas está permitiendo los ataques y la otra parte impulsándolos». El líder de Vox subraya la importancia de las elecciones madrileñas para frenar esa «agenda comunista» y afirma con rotundidad que no le importa «entrar en el Gobierno de Madrid»: «Que tenga todo el mundo claro que venimos a frenar a Sánchez e Iglesias».

P.- Te quiero preguntar por las encuestas. Todas están dando que Vox puede ser el partido decisivo para la gobernabilidad después del 4M. ¿Vox va a exigir entrar en el Gobierno?

R.-Vox ha sido extremadamente claro durante estos días y ha dicho que su  función social es impedir el asalto comunista del Gobierno de Madrid. No me importa entrar o no en el Gobierno de Madrid: venimos a frenar a Sánchez e Iglesias, y por lo tanto, Vox ha dicho que si los votos que recibimos nos ponen en primer lugar, por supuesto exigiremos el Gobierno, intentaremos pactar con otros para que nos apoyen. Y si no nos ponen en primer lugar, nuestros votos estarán disponibles para una mayoría alternativa a la izquierda, para impedir que Pablo Iglesias pueda acceder de ninguna manera al Gobierno de la Comunidad Madrid y poner en riesgo las libertades y la prosperidad de Madrid. El modo en el que estemos es lo de menos para nosotros, ahora mismo. Veremos dónde nos ponen los ciudadanos, pero de verdad que para nosotros el debate importante no es si estar en el Gobierno o no estar en el Gobierno. Qué cosas vamos a exigir o no exigir… Los madrileños pueden estar tranquilos: si es por Vox no hay absolutamente ningún riesgo, en caso de que nosotros sumemos, de que la izquierda gobierne en Madrid. Ya veremos cuál es el modo en el que nos ponemos de acuerdo, hay muchas fórmulas y no nos preocupa nada en ese momento qué fórmula elijamos.

Pero sí nos preocupa dar tranquilidad a los madrileños en el sentido de que Vox no va a tener ninguna veleidad extraña como las que ha tenido Ciudadanos, un partido que tiene que pagar muy caro en estas elecciones lo que ha hecho. Un partido que está un día en el Gobierno de Ayuso en coalición con un vicepresidente; al día siguiente presenta una moción de censura contra Ayuso y a la semana siguiente eligen un candidato en las elecciones convocadas que dice que pactará con Ayuso con condiciones. Pero, ¿para qué estas elecciones? ¿Por qué nos han condenado a estas elecciones con la traición de Murcia? ¿Por qué han condenado a los españoles a un montón de emociones de censura que han desestabilizado la política nacional y han puesto en riesgo a españoles de Murcia, de Andalucía, de Castilla y León y de Madrid, que estaban viviendo en la tranquilidad de no ser gobernados por la izquierda que ha pactado con los comunistas y que han estado a punto de ver cómo esos gobiernos caían en manos de la izquierda?

P.- Cuando tenéis sensación de que en un acto no ha habido una organización previa para congregar a violentos ligados con la extrema izquierda, ¿los actos tienen algún tipo de peligrosidad o solamente se circunscriben a aquellos en los que ha habido agitación intencionada?

R.-Yo creo que sólo hay peligrosidad cuando ha habido una organización previa para impedir la celebración de nuestro acto.

P.- Que además, eso me imagino que os lo confirmará incluso la Policía.

R.- Bueno, lo solemos ver los días anteriores, se hacen carteles, se juntan organizaciones extrema izquierda, incluso sin citar directamente, desde el Consejo de Ministros, como ha ocurrido con Ione Belarra e Irene Montero, que incitan a la violencia contra nuestro partido en el acto de Vox y luego el ministro de Interior lo toleró y después Sánchez la ha justificado diciendo que fuimos a provocar. Que es lo mismo que decían a los concejales socialistas a los que asesinaban en el País Vasco; es decir, esos que ahora son socios del PSOE, decían aquéllo de los concejales socialistas, que su simple presencia en un pueblo del País Vasco -del que eran, por cierto- era un acto de provocación. Bueno, pues es lo que ahora están diciendo de nosotros cuando vamos a Vallecas, donde nos votan 15.000 personas. Es que el otro día en Vallecas, aproximadamente vinieron mil personas a vernos de los nuestros, y otros tantos radicales. Pero ¿cuánta gente habría venido al mitin de no ser que estuviésemos rodeados, en un ambiente de lapidación?

Nosotros tuvimos que acceder al acto superando a un montón de gente que iba a increparnos, a insultarnos. Claro, la gente que acude a escuchar un acto y que no va rodeada de Policía como nosotros, ¿cómo accede allí? Era imposible. Nosotros habríamos juntado 3.000 ó 4.000 personas en Vallecas fácilmente.

P.- ¿Pudo haber una desgracia humana por los ataques, temisteis que alguna persona muriera?

R.- Había bebés, había familias, había personas mayores y si no murió nadie fue porque Dios no quiso. Hubo gente a la que le golpearon en la cabeza y, por suerte, sólo ha habido brechas, ha habido torceduras de tobillos, ha habido golpes serios; a un diputado le impactó un adoquín en la mano… Un mal golpe en la cabeza con un adoquín te puede matar. Y no ha muerto nadie porque Dios no ha querido, no porque el ministro de Interior no lo haya impedido. ¿Cómo es posible que yo pueda dar un mitin, que es lícito, en mitad de la comisión de un delito contemplado en el 514 del Código Penal, castigado con pena de cárcel? La comisión del delito de los que están intentando impedirlo, lanzándonos piedras en este caso y que están sólo a 18 metros, es decir, estoy en una tribuna a tiro de piedra, a tiro de adoquín o de cualquier otra cosa. Y eso yo, que era el más lejano, porque era un escenario circular. ¿A cuánto estaban las personas que nos habían venido a ver? Estaban a dos, tres, cuatro o cinco metros de las personas que lanzaban los objetos. De verdad, esto no tiene parangón en toda Europa.

P.- Aparte de esta reacción que se está viendo de gente ligada a la ultraizquierda, muy cercana a Podemos que es enviada a reventar los actos, ¿hay un miedo de Podemos en el hecho de que cada vez que vosotros pisáis un terreno que ellos consideran que es suyo? ¿Se están dando cuenta de que les quitáis votos a ellos directamente? Es decir, que Vox está absorbiendo voto de Podemos.

R.- Bueno, yo creo que eso está ocurriendo.  Y voto socialista, y voto de la abstención. A Vox le están votando españoles muy diferentes que se identifican con nuestro mensaje. Ellos lo han percibido y quieren dificultar ese mensaje. Pablo Iglesias no se atreve a volver desde Galapagar a Vallecas dos días después de exigir 5.000 euros de indemnización mensual.

Y no digo que no tenga derecho a ella, que lo tiene. El problema es que dijeron que sólo iban a cobrar tres veces el salario mínimo y ahora exigen una indemnización de 5.000 euros mensuales. Y después de haberse ido a vivir a un sitio al que dijo que nunca iría a vivir y tras haber abandonado su barrio y haberse enriquecido -que eso es verdaderamente grave- ya no puede volver a Vallecas. ¿Cómo vuelve a Vallecas? Ya no es que vaya como un desarrapado, como va al Congreso en una falta de respeto a la Cámara, no al resto de diputados, sino a los ujieres, a los camareros, a los policías nacionales, a todos los que van uniformados al Congreso en señal de respeto. Él nunca muestra señal de respeto. Pero es que el otro día en Vallecas se puso una sudadera para disfrazarse, es que es de chiste. Como disfrazan sus políticas, claro, ellos no pueden ir a Vallecas porque no defienden ni uno solo de los intereses de los trabajadores; sólo apelan a la violencia y asuntos que son verdaderas chuminadas que no importan a ningún trabajador.