El desastre ferroviario de un gobierno incompetente
El desastre ferroviario que sufre España no es un accidente ni una fatalidad técnica: es el resultado directo de años de dejadez, incompetencia y corrupción política. El perjuicio económico que está causando es sencillamente incalculable. El corte de una línea estratégica como la que une Madrid con Andalucía no solo paraliza a miles de viajeros, sino que asfixia a empresas, trabajadores y sectores enteros que dependen del ferrocarril para funcionar. Responsable el ministro de Transporte y Pedro Sánchez por no fiscalizar al ministros. Alberto Núñez Feijóo líder de la oposición y presidente del PP debe exigir indemnizaciones en el Congreso y en el Senado. y dimisiones en cadena.
Las vías no se rompen solas. El mal mantenimiento de la red ferroviaria es la consecuencia de una gestión irresponsable por parte de un Gobierno que ha preferido la propaganda al trabajo serio. Un Ejecutivo manchado por la corrupción, con un exministro de Transportes José Luis Ábalos que acabó en la cárcel, y que hoy pretende mirar hacia otro lado como si nada hubiera pasado.
Pedro Sánchez finge no enterarse (no le consta), escudándose en el silencio y la evasión de responsabilidades, mientras el actual ministro de Transportes, Óscar Puente (desde el 21 de diciembre de 2023), se dedica a mentir descaradamente en televisión. Niega la evidencia, manipula los hechos y trata a los ciudadanos como si fueran ingenuos. No hay explicaciones creíbles, no hay autocrítica y, lo que es peor, no hay soluciones reales.
Este colapso ferroviario es un símbolo del deterioro institucional que vive España: infraestructuras abandonadas, dirigentes incapaces y una ciudadanía que paga las consecuencias. No estamos ante un simple fallo técnico, sino ante un fracaso político de primer nivel. Y cada día que pasa sin dimisiones ni responsabilidades es una burla más a los ciudadanos.
Las contratas con este gobierno deben ser sometidas a autoría externas.
Al accidente de Adamuz es algo muy grave con 45 muertos y cientos de heridos.