ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

lunes, 4 de enero de 2010

Comentarios a “Como la seda y el esparto” de Antonio Colomina



Comentarios a “Como la seda y el esparto” de Antonio Colomina Riquelme


“Corría el verano del año 1940, el reloj de la torre de santa Justa daba las campanadas de las 3. la ciudad dormía plácidamente…” Así comienza la narrativa, más que novela del oriolano Antonio Colomina Riquelme. No es una novela propiamente dicha ya que no tiene planteamiento de intriga, ni trama, ni desenlace con crimen por medio. Son las aventuras de Javier Celdrán, un joven oriolano de posguerra, una historia cuyo alter ego tiene grandes coincidencias con la vida de su autor, lo cual le da una gran verosimilitud a la historia que se desarrolla en doce capítulos. Con prologo de su paisano el magistrado y escritor Julio Calvet Botella.
La obra ha sido publicada en la Editorial ECU (Alicante), 2009. Con fotografías que ilustran la obra y son una acierto, puesto que el lector recibe información de primera mano, y ayuda sobre manera a recuperar una parte de nuestra historia.
"Como la Seda y e esparto. Memoria de un zagal de la poguerra", se narra en tercera persona de un narrador omnisciente, tiene un estilo directo, sencillo y claro con abundantes anécdotas y curiosidades que nos adentran en un mundo pasado cercano, con la curiosidad de que en el último capítulo hace una entrada en el futuro y nos sitúa al personaje en el 2025.
El título del libro “La seda y el esparto” son productos que proliferan en esa tierra del sureste de España, regada por el Segura, o el “Segral” de Gabriel Miró, tierra que poetizo el maestro alicantino en sus inmortales obras. Y la obra Colomina hace gala de este título, pues una veces nos cuenta anécdotas agradables y otras duras como la vida misma.
Javier Celdrán hace pinitos en política con al UCD, durante la Transición española, la abandona por desacuerdos y regresa a su empleo de banca, durante un nuevo destino e Monóvar se hará aficionado a la literatura le gusta el estilo directo de Azorín, que no por directo y sencillo deja de ser complicado de llevar a la superficie del intelecto, y Javier nos cuanta la etapa en que trabajó en Monóvar y las visitas a la Casa-Museo de José Martínez Ruiz (Azorín).
Para no cansar mucho al lector mi recomendación es que lean la obra, no les defraudará, es una obra realista, entretenida, que aporta curiosidades de las costumbre de su Orihuela, como aquella de la matanza del cerdo, las frecuentes riadas del Segura o las muchas y divertidas historias de la mili.

Ramón Fernández Palmeral
Alicante, 4 de enero 2010