ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

miércoles, 20 de enero de 2010

La esclavitud del teléfono móvil

Es impensable, en los tiempos que corren, que yo no tenga teléfono móvil de libre disposición, es decir, de disposición para familiares, amigos o publicidad. Y no lo tengo porque no quiero romper mi ritual de simplicidad, o sea, reducir mi vida a lo mínimo, a la mínima necesidad para no tener preocupaciones ni estrés, ni perder energías. Y no quiere decir esto que esté en contra del teléfono móvil, que es muy útil para los que trabajan, en caso de quedarte tirado en la carretera o tener una urgencia, para lo que hace falta un teléfono móvil de urgencia de uso propio y no para los demás, para los demás está el fijo, que te pueden o no te pueden coger en casa. Yo no soy una empresa. Ya que esto de tener un móvil de disponibilidad supone una esclavitud, ya que tienes que responder a la primera o pasar la llamada a la retranca.
La verdad es que he reducido mis necesidades al mínimo, no uso reloj, como poco, me levanto temprano, dedico cinco minutos a respirar profundamente (no me imites), trabajo menos, casi no veo la tele, ni leo periódicos, sino que pinto y leo poesía, ¡en esto tiempos Dios míos!, doy paseo bajo el sol y algunas veces me voy a pescar, cuando el mercado del pesacado está a una manzana de mi casa, y no sé cuanto tengo porque esto de administrar es cosa de mujeres, decía mi padre.
De vez en cuando repito mantras u oraciones que me he inventado para liberar la mente, para hacerme creer que puedo hacer muchas cosas “Sí puedo” cuando en realidad no puedo hacer nada, pero esto supone potenciar tu autoimagen. Me sobra orgullo y me falta humildad, y este desequilibrio puede ser malo para mi karma o conciencia-huella, es decir las huellas que en el subconsciente dejan las malas acciones, por ello lo mejor es hacer el bien y no mires a quien.
Con esto de la esclavitud del teléfono móvil he pasado a asuntos más espirituales, rozando la práctica budista de no matar a ningún ser vivo sobre la Tierra. Yo añoro viajar, y lo que más me gustaría sería ser montañero como lo del Pasos Largos de Ronda, que en febrero de esta año subirán el Jbel Togdhine en el Rif de Marruecos. Porque uno es infeliz en cuanto desea, porque desear es alcanzar lo que uno no tiene. Pero en el fondo el fracaso es la esencia del triunfo, si lo llevamos al plano práctico de prueba: reacción, es decir, tirar cien flechas para meter una en la diana. Y en la pintura pasa igual, encuentras cuando te equivocas, y pintas cuando no tienes al lado el teléfono móvil.

Palmeral.