El PSOE se queda solo en la izquierda: Podemos e IU-Sumar se estrellan y desaparecen en Castilla y León
Entre dimes y diretes, proyectos de refundación y propuestas de Gabriel Rufián, la extrema izquierda desaparece de otra comunidad autónoma.
Los socialistas han logrado en Castilla y León el mejor resultado de los últimos comicios autonómicos: no sólo no se desploman como en Extremadura y Aragón, sino que mejoran sus resultados: han ganado un 0,8% de votos respecto a 2022 para acercarse al 31% del voto y también mejoran en representación, con 30 procuradores cuando sólo tenían 28, un resultado este que no vaticinaba casi ninguna encuesta.
Sin embargo, los de Carlos Martínez, que desde luego se refuerza mucho como líder regional, están todavía más lejos de gobernar que en 2022, no sólo porque la brecha entre su partido y el PP se ha abierto un poco más –se acerca a los cuatro puntos cuando no llegaba a 1,5– sino porque sus posibles socios más a la izquierda –IU, Sumar y Podemos– se han hundido.
El resultado es dramático para todos y eso que ya no fue bueno en 2022: en aquella ocasión se presentaban en una única lista y se quedaron en el 5,1% cuando venían de superar el 16%, y sólo lograron un procurador en las Cortes de Castilla y León. Ahora, acudiendo en dos candidaturas no llegan al 3% y ambos se quedarán fuera de la Cámara regional.
IU y Sumar, eso sí, han superado a sus rivales íntimos, pero se trata de una de las victorias más pírricas de la historia: no llegan a los 27.000 votos y al 2,23%. Eso sí, lo de Podemos es todavía peor: no pasa del 0,75% en porcentaje y supera por poco los 9.000 votos, nada más y nada menos que 53.000 menos que en 2022.
El PSOE se come a sus socios
El desplome de todo el "espacio político" a su izquierda explica, al menos en una parte importante, el buen resultado de los socialistas, pero este otro mensaje también es muy claro: el PSOE sólo logra sobrevivir a costa de fagocitar a sus socios.
Es una tendencia que también reflejan las encuestas a nivel nacional: el PSOE cae pero sus socios todavía lo hacen más y eso parece lo único que mantiene a Pedro Sánchez al borde del precipicio, pero sin terminar de caer.
También a nivel nacional este es un resultado con el que Sánchez podría salvar algunos muebles, pero que haría completamente imposible gobernar y, al contrario y como también ocurre en Castilla y León, deja a la derecha con resultados muy por encima del 50% y mayorías absolutas abrumadoras.
Y mientras esto ocurre, Gabriel Rufián trata de aprovechar el descalabro para volver a insistir en su propuesta de un frente popular plurinacional que agrupe a todas las fuerzas a la izquierda de la extrema izquierda del PSOE. "No hacer algo (o hacer lo de siempre) es pura negligencia", ha dicho, una vez más, el de ERC.