ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

martes, 10 de marzo de 2026

No es posible que los combustibles hayan subido su precio en diez días de guerra cuando lo combustible ya estaban tasados.

 


ASAJA denuncia una situación que califica de “especulación y usura sin precedentes” en el mercado energético y de insumos agrarios, que está afectando de forma directa a agricultores y ganaderos andaluces. Según la organización, la reciente escalada bélica en Oriente Medio, provocada por los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, ha generado un clima de incertidumbre internacional que está siendo aprovechado por determinados actores del mercado para incrementar de forma injustificada los precios de productos esenciales para la actividad agraria. No es posible que los combustibles hayan subido su precio en diez días de guerra cuando lo combustible ya estaban tasados.

En esta guerra quien más ganas es Hacienda 

Desde UPA Andalucía se insiste en que estos aumentos no responden a una evolución real de los costes del mercado, sino a un proceso claramente especulativo. Según explica Cózar Pérez, el gasóleo que actualmente se está vendiendo en muchas estaciones de servicio fue adquirido por las compañías cuando el petróleo cotizaba a precios considerablemente más bajos. Por tanto, considera que no existe una justificación económica para que el precio se haya disparado de forma tan repentina, más allá de la intención de aprovechar la incertidumbre geopolítica para incrementar los márgenes de beneficio.

La organización agraria advierte además de una situación aún más preocupante: la ralentización e incluso el bloqueo del suministro de gasóleo agrícola por parte de algunas petroleras. Esta circunstancia podría provocar serios problemas de abastecimiento y llegar a paralizar la actividad en el campo en un momento crucial del calendario agrario. Miles de agricultores necesitan combustible para poder trabajar con sus tractores y maquinaria agrícola, especialmente ahora que las condiciones meteorológicas han permitido retomar labores que habían quedado pendientes durante meses.

“Si el gasóleo B no llega a las gasolineras y los agricultores no pueden llenar sus depósitos, el campo se paraliza”, advierte Cózar Pérez. Una situación así, añade, no solo afectaría a los profesionales del sector, sino también al conjunto de la sociedad, ya que podría comprometer la producción y el suministro de alimentos.

UPA Andalucía denuncia que se está produciendo una doble irregularidad. Por un lado, se está encareciendo un combustible que ya se encontraba almacenado y que fue adquirido a precios más bajos. Por otro, se estaría limitando su salida al mercado con el objetivo de aplicar incrementos aún mayores en el futuro. Esta práctica, según la organización, agrava aún más la presión económica que sufren agricultores y ganaderos.

Además, la organización recuerda que menos del 5% del petróleo que consume España procede de la zona del conflicto, por lo que considera que el impacto directo de la guerra sobre el suministro energético del país es limitado. En este contexto, sostienen que los aumentos de precios registrados en los últimos días no están justificados por factores estructurales, sino que responden fundamentalmente a decisiones especulativas.

Ante este escenario, UPA Andalucía confía en que el Gobierno intervenga de forma urgente para frenar las prácticas abusivas en el mercado energético y garantizar el suministro de gasóleo agrícola. La organización subraya que la energía es un insumo estratégico para el sector agrario, imprescindible para realizar labores de siembra, tratamiento y recolección, así como para el transporte de productos.

Por ello, consideran necesario que las administraciones públicas vigilen el funcionamiento del mercado, investiguen posibles comportamientos especulativos y adopten medidas que protejan tanto a los productores como a los consumidores. De no hacerlo, advierten, el sector primario podría enfrentarse a una nueva crisis de costes que comprometería la viabilidad de muchas explotaciones y tendría consecuencias directas sobre los precios de los alimentos y la seguridad alimentaria.

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 ¿Qué hace la Comisión Nacional de Energía? para evitar la especulación.

Situación en España (CNMC)
  • Detección de competencia: La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) utiliza herramientas de inteligencia artificial desarrolladas internamente para detectar prácticas anticompetitivas en el sector energético.
  • Modernización y Regulación: La CNMC está implementando el uso de IA y técnicas de "inteligencia de negocio" (BI) con contratos de alta inversión (más de 1.7 millones de euros) para analizar la complejidad de los mercados energéticos y mejorar la eficiencia.
  • Flexibilidad y Redes: A partir de 2026, la CNMC obligará a implementar mecanismos de flexibilidad basados en tecnología para hacer más estables las redes, un proceso donde la IA juega un papel clave en la gestión de la demanda y generación.
  • Digitalización: La estrategia España Digital 2026, bajo la cual actúa la CNMC, contempla la IA como un eje central para la optimización de recursos y la transición energética.