ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El tachismo de Georges Mathieu


Georges Mathieu: La impronta tachista y algo más

El Tachismo (en idioma español, Tachisme, derivado de la palabra francesa tache - mancha) fue un estilo de pintura abstracta francés desarrollado durante los años 1940 y 1950. A menudo se le considera el equivalente europeo al expresionismo abstracto. Partenece al movimiento mas amplio del Informalismo (Art informel). Un otro nombre del Tachisme (similar a la action painting) es abstraction lyrique (relacionado con la abstracción lírica estadounidense). Los artistas del Grupo CoBrA y del japonés Gutai también están relacionados con el tachismo.

Después de la Segunda Guerra Mundial el término Escuela de París a menudo se refería al tachismo. Algunos de sus miembros eran Jean Dubuffet, Pierre Soulages, Nicholas de Stael, Hans Hartung, Serge Poliakoff, y Georges Mathieu, el narizon de raul Según Chilvers, el término tachismo «se usó por primera vez en este sentido alrededor de 1951 (se ha atribuido la acuñación del término a los críticos franceses Charles Estienne y Pierre Guéguen) y circuló ampliamente a partir del libro del pintor y crítico francés Michel Tapié Un Art autre (1952).»

Tachismo fue una reacción al cubismo y se caracteriza por una pincelada espontánea, goteos y manchas de pintura directamente provenientes del tubo, y a veces garabatos que recuerdan a la caligrafía.

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Representante del tachismo:
Georges Mathieu (Boulogne-sur-Mer, Francia, 27 de enero de 1921) es un pintor y publicista francés.

Hablar de Mathieu a estas alturas puede parecer a muchos anacrónico, al menos para quienes tienen algunos años a cuestas... Para otros (ni noticias). No nos olvidemos que estamos abordando la historia del arte moderno; más adelante ocurrirá lo mismo pero por desconocimiento de los movimientos actualísimos, y entonces también (ni noticias)...

¿Qué representó Mathieu en su momento? Me cuesta tal vez ser imparcial, la otra historia (la del arte) ya le otorgó serios títulos honoríficos, sobretodo en Francia donde fue condecorado con la orden del mérito ilustre. Digamos que Mathieu era monárquico y fue reconocido por gobiernos de toda orientación política. Para mí, personalmente, representó mi primer grito de libertad en arte, mi primera real percepción de tierra después de tanto mar de academicismo, inercia ineludible de todos los primeros pasos.

Por ese entonces contaba yo con 15 ó 16 años cuando Mathieu visitó la Argentina, mi país de origen. Estudiaba como alumno regular en la Escuela de Bellas Artes "Manuel Belgrano" de Buenos Aires... y ¡Toma! Mathieu fue invitado a realizar una obra de grandes dimensiones en el enorme patio de la academia. Todos mis amigos de estudio estaban como fuera de sí, frotándose las manos pensando en ese gran día... Resumiendo, cuando llegó el día de la exhibición (me sonrío a propósito de los happenings actuales tan pretenciosos) cada alumno había mentalmente tomado ubicación para observar la ejecutoria desde un promisorio lugar. Unos prefirieron ser salpicados con los brochazos del artista en su pelea por la primera fila... y sentados en el suelo observando con estupor cómo el artista exprimía sin piedad sobre el lienzo preciosos tubos de óleo de la más alta calidad que luego Mathieu regalaba, cuando aún no había comenzado el show, un compañero me golpeó la espalda diciéndome: "Reina, qué haces aquí parado? Vente, hemos descubierto un lugar en la azotea y tenemos prismáticos" Me fui como por encanto y sin chistar al palco ó gallinero improvisado, pudiendo asistir a lo que para mí fue un día inolvidable... Una formidable demostración improvisada. Me sentí algo deprimido pensando que, después de todo, había que volver al siguiente día a las penosas clases de escultura y a las peores de composición plástica, estudiando a Ben Nicholson ó algún otro ilustre... Debo decir que estoy agradecido a mi país que siempre (es su característica, se apunta a todas y no sólo en lo deportivo) me ha permitido tener este tipo de experiencias.

Mathieu, adherido a la pura libertad del gesto, introdujo el Tachismo con esencia incontaminada. Lamentablemente, visitando Francia en años posteriores, me entristeció mucho ver algunas pinturas de Mathieu que no eran ni el más pálido reflejo de lo que yo ví en los años sesenta. Hoy por hoy, queda el testimonio de la fría fotografía y los libros de arte.