(Pantaleón Boné y 23 partidarios ejecutados en el puerto de Alicante en 1844, autor anónimo)
Pantaleón Boné y los mártires por la libertad en Alicante (1844)
El 28 de enero de 1844 llegaba a Alicante el comandante de Carabineros y coronel de caballería Pantaleón Boné, procedente de Valencia. Boné era una figura destacada del liberalismo progresista en el sur valenciano y lideraba una sublevación que buscaba reformas políticas, sociales y económicas frente al gobierno conservador de Luis González Bravo (tiempos del reinado de Isabel II de Borbón), controlado por el general Ramón María Narváez (propuso al duque de Ahumada en mayo de 1844 fundar la Guardia Civil).
Pantaleón Boné (Calamocha (Teruel) 1812-1844) (biografía en Alicantepedia) contó con apoyos en Alicante, en especial de:
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Manuel Carreras Amérigo, alcalde en varias ocasiones y miembro del sector más radical del Partido Progresista.
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Oficiales de la guarnición local.
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Liberales de la ciudad, que lo respaldaron en su refugio en el castillo de Santa Bárbara, símbolo de resistencia.
Sin embargo, la insurrección se topó con una fuerte oposición:
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Federico Roncali, capitán general de Valencia, que organizó tropas desde Mutxamel.
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El comandante general de Murcia, que se apostó en Sant Joan.
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Incluso su antiguo amigo y compañero de armas, Juan Martín “El Empecinado”, quien contribuyó a impedir que Boné consolidara su posición en el Benacantil.
La derrota y la represión
Tras semanas de resistencia, Boné fue traicionado y obligado a huir hacia Valencia. En el camino fue capturado en Sella, junto con varios de sus hombres. Otros grupos de seguidores fueron sorprendidos en Elda y fusilados en la partida de El Palamó, junto al panteón de los Guijarro.
El 8 de marzo de 1844, en Alicante , Boné y 23 compañeros más fueron ejecutados de forma humillante: de rodillas, por la espalda y fuera de la muralla, en el muelle del puerto. Este episodio marcó profundamente a la ciudad, que lo reconoció como una de las páginas más trágicas de su historia liberal. La Explana de España de llamó "Martires por la libertad" hasta el final de la guerra civil en abril de 1939, y se derribo el monumento existente. 2018 se recuperó el nombre de Mártires de la Libertad para el paseo del puerto y el nombre de Pantaleón Boné para una calle de las Carolinas
Enlace: a la Rebelión de Boné en Alicantepedia
La memoria de los mártires
Años después, en 1855, el Ayuntamiento presidido por Francisco Riera rindió homenaje a los caídos. En un acto público celebrado en el mismo lugar de la ejecución, se proclamó solemnemente:
«Venimos hoy a buscarles, para derramar nuestras fervientes lágrimas a su memoria, pagándoles el justo tributo que su heroicidad y patriotismo merecen».
La memoria de Pantaleón Boné y los Mártires por la Libertad quedó así arraigada en la tradición liberal alicantina. En la Escuela Moderna y en otros círculos republicanos y progresistas se los recordaba como ejemplo de sacrificio por la causa de la libertad y la justicia social.
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Ramón Palmeral
Redactor de tema históricos en la revista digital Meer/Internacional
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Enlaces de interés
Fusilamiento de los soldados sublevados en Villafranqueza (1844)
Publicado por David Rubio el Mar, 22/12/2020 - 19:20A principios de 1844 estalló una rebelión contra el Gobierno español liderada por el el coronel aragonés Pantaleón Boné, quien estaba destinado en aquellos momentos por la zona de Valencia. Boné convenció a varios soldados simpatizantes del Partido Progresista para levantarse en armas contra el presidente moderado Luis González Bravo.
El epicentro de esta rebelión fue Alicante, ya que dicha ciudad resultaba más fácil de defender gracias a su Castillo de Santa Bárbara. Desde aquí los soldados rebeldes trataron de hacerse con el control de toda la provincia, siendo su objetivo que las noticias llegaran hacia el resto de España para que otros militares progresistas se sublevaran.
El Gobierno envió un regimiento militar hacia la provincia, dirigido por el capitán general Fernando Roncali y el general Pardo. Ambos ejércitos libraron una batalla en los alrededores de Elda el 5 de febrero, que fue ganada por las tropas gubernamentales. La mayoría de los soldados sublevados supervivientes pudieron huir hacia Alicante, donde resistieron resguardados durante un mes.
Roncali y Pardo hicieron también varios prisioneros, entre los cuales 7 oficiales fueron fusilados el 14 de febrero. La ejecución se produjo frente al Panteón de los Guijarro, ubicado entre Villafranqueza y Virgen del Remedio. En este dibujo se representa estos fusilamientos.
El dibujo está firmado por su autor, pero no alcanzo a distinguir el nombre.
Ver otras imágenes de la Rebelión de Boné:
- Cuadro de los fusilamientos en el Malecón (8-3-43)
- Dibujo de los fusilamientos en el Malecón (8-3-43)
David Rubio director de Alicantepedia
Fusilamiento de los soldados sublevados en el Malecón (1844)
Publicado por David Rubio el Mar, 22/12/2020 - 18:53A principios de 1844 estalló una rebelión contra el Gobierno español liderada por el coronel aragonés Pantaleón Boné, quien estaba destinado en aquellos momentos por la zona de Valencia. Boné convenció a varios soldados simpatizantes del Partido Progresista para levantarse en armas contra el presidente moderado Luis González Bravo.
El epicentro de esta rebelión fue Alicante, ya que dicha ciudad resultaba más fácil de defender gracias a su Castillo de Santa Bárbara. Sin embargo los hombres de Boné se acabaron rindiendo el 5 de marzo de 1844 luego de perder una batalla decisiva en Elda y resistir durante varias semanas en la capital alicantina. La caída de la ciudad fue precipitada por la traición de Juan Martín ‘El empecinado’, uno de los soldados sublevados, quien facilitó la entrada a las tropas gubernamentales.
Se cree que el capitán general Fernando Roncali y el general Pardo, quienes comandaban la toma de Alicante contra los rebeldes, prometieron a Martín que no habría represalias. Sin embargo no cumplieron sus promesas, pues todos los principales soldados a las órdenes de Boné fueron fusilados sin celebrarse ningún juicio previo.
En este dibujo (de autor anónimo) se representan los fusilamientos de 24 oficiales sublevados (incluyendo al propio Boné) en el Malecón (actual Explanada de España) el 8 de marzo.
Ver otras imágenes de la Rebelión de Boné:
- Ejecuciones en Villafranqueza (14-2-43)
- Cuadro de los fusilamientos en el Malecón (8-3-43)
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DISCURSO «MÁRTIRES DE LA LIBERTAD» 2024 (En Alicante Vivo)
Discurso de Alfredo Campello:
"Autoridades municipales; entidades culturales, festeras y vecinales; vecinos y vecinas de Villafranqueza; amigos y visitantes; gracias a todos por estar hoy aquí, a los pies del Panteón de los Guijarro, conmemorando el 180 aniversario de la gesta de Pantaleón Boné y los llamados Mártires de la Libertad.
Es para nosotros un honor, un placer y un privilegio estar aquí hoy con vosotros para recibir este reconocimiento, otorgado por la Asociación de Vecinos del Palamó, 180 años después del levantamiento liberal conocido como la «Rebelión de Boné».
En 1844 un grupo de carabineros al mando del coronel de caballería y comandante de carabineros Pantaleón Boné se sublevó por la Libertad en la ciudad de Alicante. Su principal objetivo, exigir mejoras políticas, económicas y sociales frente al autoritarismo del Gobierno; sin embargo, este objetivo se vio entrelazado con su cruel destino final y castigo ejemplarizante el 8 de marzo, el fusilamiento de Pantaleón Boné y 23 de sus carabineros en el Malecón, actual Explanada. Días antes, en el amanecer del 14 de febrero de 1844, fueron fusilados en la tapia del Panteón de los Guijarro, donde nos encontramos, los oficiales de Boné capturados en una escaramuza cerca de Elda.
Todos los que nos sentimos hijos de Alicante, todos los que estamos hoy aquí, todos los que estuvieron, y todos los que estarán, tenemos un denominador común que deseamos que perdure y se refuerce en el tiempo: el esfuerzo y la lucha por conseguir que nuestra tierra, nuestra terreta, sea un lugar mejor, más libre, más amable, más bello y más abierto a todo el mundo.
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Alicante Vivo nació en el año 2007 como lugar de reunión entre amantes de Alicante, un blog divulgativo cuyo objetivo era dar a conocer y transmitir nuestra cultura y nuestro patrimonio. Un año más tarde, tras comprobar el vacío existente en cultura e historia, decidimos convertir el blog de internet en Asociación Cultural y, de esta manera, difundir y reivindicar en redes, radio, prensa y televisión todo nuestro patrimonio, desde lo desconocido a lo dormido. Así nacieron, entre otros proyectos, las campañas Ser alicantino duele (sobre el mal estado de los monumentos de la ciudad) o Ser alicantino duele en el más allá (sobre el olvido de personajes ilustres y la construcción del Jardí del Silenci en el cementerio).
En el año 2010 creímos necesario iniciar la campaña Mártires de la Historia, para la recuperación a través de internet de la memoria de los Mártires de la Libertad desde diversos frentes: difundir la historia de la revuelta de Pantaleón Boné y los 23 carabineros en su contexto histórico por todas nuestras redes; recordar las fechas del 14 de febrero y el 8 de marzo; solicitar una señalética en las tapias del panteón de los Guijarro y la Explanada; recuperar el nombre de Pantaleón Boné para una calle de la ciudad, y tratar de recuperar ese nombre para una calle de Villafranqueza (que lo tuvo hasta 1940). Así mismo, reivindicamos que la ciudad tuviera un paseo con el nombre de Mártires de la Libertad y que se restaurara y rehabilitara el Panteón de los Mártires en el Cementerio Municipal.
Finalmente en 2011 se consiguió la restauración del Panteón de los Mártires de la Libertad (en cuyo interior se encontró un cilindro metálico que contenía el acta de traslado de los restos de los mártires en 1934 desde el cementerio de San Blas).
Villafranqueza conmemora cada 14 de febrero el fusilamiento de los siete primeros Mártires de la Libertad, un hecho que, semanas después, sumió a Alicante en un nuevo período de represión y oscuridad. Hoy, con la Libertad recuperada a unos niveles que ni se los podría imaginar Boné, nos hemos puesto a pensar mis compañeros y yo, sobre qué queda de todo aquello. Es decir, qué se ha mantenido, qué se ha perdido y qué hemos recuperado de la memoria de los Mártires de la Libertad.
Apenas un año después del fatídico 8 de marzo, un grupo de alicantinos, arriesgando sus vidas, lanzaron coronas de flores en el Malecón en recuerdo de Boné y los suyos. En la década siguiente, con parte de esa Libertad recuperada, Alicante comenzó a conmemorar la efeméride colocando un monumento provisional de madera y dando el nombre de Paseo de los Mártires al antiguo Malecón. Con los años, un nuevo monumento labrado por Vicente Bañuls fue instalado en el paseo y posteriormente en la plaza de la Aduana. Hasta el final de la Guerra Civil tanto Villafranqueza el 14 de febrero como Alicante el 8 de marzo recordaron anualmente la tragedia de los Mártires de la Libertad. Después vinieron 40 años de silencio, pero no de olvido.
Con la Transición se colocó la primera piedra de un nuevo monumento a los Mártires de la Libertad ideado por el escultor Pepe Gutiérrez. Pues bien, fue la primera y última piedra colocada. Nada más se ha sabido.
En 1992 la presión vecinal de los palamoneros logró que el Ayuntamiento inscribiera a su nombre este panteón. Además comenzó a celebrarse esta romería cívica que sólo ha tenido dos interrupciones, en 2008 debido a las elecciones y en 2021 por la pandemia del Covid-19. En 1996 fue inaugurado y abierto al público, aunque sólo sea una vez al año.
En la ciudad de Alicante la memoria de los Mártires ha tenido más sombras que luces en estos últimos años. En 2012 se recolocó en el Ayuntamiento en un lugar visible para el público el cuadro anónimo del fusilamiento de Boné y los suyos. Años después se instaló una señal explicativa en la Explanada conmemorando el hecho, y en 2018 se recuperó el nombre de Mártires de la Libertad para el paseo del puerto y el nombre de Pantaleón Boné para una calle de las Carolinas. Por desgracia tanto la señalética de la Explanada como el poste indicador del nombre del paseo portuario han desaparecido de nuevo, por lo que la única memoria que queda de los mártires en las calles de Alicante es el rótulo de las Carolinas. Y por supuesto nada se ha vuelto a hablar de instalar un nuevo monumento. Ahora tenemos la oportunidad de que, con la reurbanización de la Explanada, se pueda recordar su memoria.
Villafranqueza mantiene vivo el recuerdo a los Mártires del 14 de febrero. Alicante debe esforzarse más para recuperar la memoria de los Mártires del 8 de marzo.
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En agradecimiento al premio que hoy nos otorgan y como conocedores de la historia del Palamó y de sus necesidades queremos aprovechar este acto, si nos lo permiten, para romper una lanza a favor de Villafranqueza.
En 1932 este municipio se integró de nuevo, tras 98 años de difícil independencia administrativa, en la ciudad de Alicante con el acuerdo de sería tratado como un barrio más de Alicante. Unos obligatorios acuerdos de agregación, por cierto, de los que nada se sabe ni nadie ha visto.
Queremos unirnos a los palamoneros en una reivindicación que al aparecer quedó recogida en aquellos acuerdos. Para venir hoy aquí, a este panteón, solo hemos tenido dos opciones. O el coche particular o el autobús de línea y sus 45 minutos de recorrido. A Villafranqueza se le niega algo que tiene a un kilómetro y que les llevaría al centro en la mitad de tiempo. El tranvía. Con un ramal como el que une la Sangueta con la Puerta del Mar, y con la misma longitud además, los palamoneros estarían y se sentirían más unidos a la ciudad a la que pertenecen desde hace 92 años, y a ocho años de conmemorar un siglo de esta efeméride, es el momento idóneo para plantear esa reformulación urbana.
Villafranqueza es un lugar estratégico para promover una ciudad descentralizada, abierta, conectada con la naturaleza y con los servicios. Su ubicación estratégica permitiría que pudiera regenerarse en una combinación perfecta de un barrio sostenible conectado mediante transporte público y bicicleta con el resto de la ciudad, acogiendo a estudiantes de la comunidad universitaria, familias que buscan un modo de vida próximo al campo y a la naturaleza, recuperando su patrimonio histórico y activando la economía de barrio.
Disolvamos fronteras urbanas, conectemos el Palamó con su entorno urbano, activemos itinerarios efectivos ciclistas y peatonales hacia el interior, hacia la Universidad y hacia las playas, promovamos el soterramiento de la autovía y la llegada del tranvía, recuperemos y pongamos en valor su patrimonio histórico, y generemos un cinturón verde que abrace nuestra ciudad y nos permita anticiparnos a los episodios extremos del cambio climático que cada vez nos golpean más fuerte.
Villafranqueza, con actos como este, demuestra que mantiene y quiere mantener su identidad propia dentro de la ciudad de Alicante a la que de alguna manera pertenece y quiere pertenecer. Pero su lejanía y aislamiento de la ciudad la asemeja más a una isla como Tabarca. Tabarca está rodeada de agua y Villafranqueza de carreteras. Alicante debe acordarse del Palamó y cuidarlo más.
No queremos finalizar este discurso sin agradecer una vez más a la Asociación de Vecinos del Palamó la concesión de este galardón, sin duda el más importante de los que hemos recibido, porque nace del pueblo, de la gente que nos lee, nos conoce y nos sigue día a día.
Alicante Vivo, 17 de febrero de 2024
Alfredo Campello Quereda
Ernesto Martín Martínez
Rubén Bodewig Belmonte
Monumento a los Mártires de la Libertad 1844
LOS MÁRTIRES DE LA LIBERTAD


Durante los años de la regencia de Espartero (1841-1843), el régimen liberal se afianzó en España. Sin embargo, surgieron entre los progresistas una rama radical que se enfrentaría al propio Espartero. Los progresistas no sólo luchaban por mejoras políticas, sino también por ampliar las libertades sociales y económicas.
En la ciudad de Alicante, protagonizaron en 1844 la llamada "Rebelión de Bone". La dirección de aquella revuelta fue asumida por el coronel de carabineros Pantaleón Bone, quien había llegado a la ciudad procedente de Valencia, con 150 carabineros de infantería, 50 de caballería y un batallón de infantería de Saboya.
Empleó los días 27 y 28 de Enero para poner a su favor algunos oficiales de la guarnición de la ciudad y del Castillo de Santa Bárbara, del que se apoderó en la tarde de ese último día.
Bone intentaría primero extender la rebelión a la provincia, aunque no tuvo mucho éxito. Entre Elda y Petrer se produjo un encuentro violento con el ejército del capitán general de Valencia, Federico Roncali, siendo derrotado con contundencia Bone.
Tras esto, se refugió dentro de los muros del castillo de Alicante dispuesto a resistir.
Sin embargo, desde el día 7 de Febrero, Roncali sitió la ciudad por tierra y mar, colocando su cuartel general en Muchamiel. A Roncali se le unió el comandante general de Murcia, Pardo, que situó su cuartel en San Vicente del Raspeig.

Pantaleón se encontró muy pronto rodeado. Roncali comenzó a presionar sobre la ciudad sitiada, exigiendo, primero la rendición a cambio de la vida de los pocos oficiales y suboficiales que sobrevivieron en el ataque de Elda.
Muchas familias alicantinas huyeron en los primeros momentos; las calles se quedaron desiertas; las puertas de las casas permanecieron cerradas y sólo transitaban por Alicante nacionales armados.
Poco a poco se fue deteriorando el ambiente de la ciudad, transformándose en indignación a partir del día 25, cuando Pantaleón Bone, sin previo aviso, ordenó ejecutar en público a un paisano que se creyó espía de Roncali.
Para colmo, Roncali y Pardo ordenaron reclutar a todos los varones, solteros o viudos, de 18 a 50 años. La situación se hizo tan insostenible que el propio pueblo alicantino se rebeló contra Bone; primero fue la guarnición del Castillo de Santa Bárbara, mandada por su capitán de carabineros (e íntimo amigo de Bone) Juan Martín "El Empecinado".
"El Empecinado" negoció a espaldas de su superior la entrega de la ciudad, cortando las comunicaciones entre el castillo y la ciudad por el inminente ataque de Roncali. Después, los extranjeros residentes en Alicante se refugiaron en los barcos de su nacionalidad llegados para protegerlos.

El día 14 de febrero, al amanecer, fueron fusilados en la tapia del panteón de los Guijarro, de Villafranqueza, 7 oficiales de Boné capturados en una escaramuza cerca de Elda ocurrida el 5 de febrero de 1844, entre Boné y el General Pardo subordinado de Roncalli. Los fusilados fueron el Teniente coronel capitán Ildefonso Vasallo, el comandante José Mena, el teniente Luis Gil, el comandante teniente Pío Pérez y los tenientes subtenientes Juan Gomez, Luis Molina y Arcadio Blanco.
En cuanto a Boné y sus 23 compañeros, fueron fusilados el 8 de marzo en el Malecón (después Paseo de los Mártires, ahora Explanada de España)
En la primera foto vemos un grabado de "The Illustrated London News" de 1844, en la que vemos el fusilamiento de los carabineros, en postura considerada indigna: de rodillas, con las manos atadas y los ojos tapados.
El día 12 de marzo hubo otros dos fusilamientos en Cocentaina, y el 13 uno más en Alicante y otro en Monforte.
Sin embargo, en Alicante no sólo no disminuyeron los sentimientos liberales, sino que se elevó a los ejecutados a la categoría de "mártires de la libertad", celebrándose todos los años, el día 8 de Marzo, desde el primer aniversario, "cuando todavía el Gobierno que había decretado la muerte ejercía su recelosa vigilancia", un acto cívico en el Malecón y un solemne funeral en la Iglesia de San Nicolás. Más tarde, desde la entrada de levante hasta el baluarte de San Carlos, se rotuló la avenida resultante como "Paseo de los Mártires" (hoy, Explanada de España).
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El Monumento a los Mártires de la Libertad
Puedes ver dónde estuvo localizado el Monumento a los Mártires de la Libertad en nuestro Mapa de Panoramio.

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