ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

domingo, 30 de junio de 2019

¿Quiénes son los curioseantes?, por Ramón Palmeral



¿Quiénes son los curioseantes?

Vamos a ver, y digo yo por qué no se puede decir "curioseante" lo mismo que se dice paseante, cabalgante de sus propios pasos, de esos tipos setentones o + gafotas que se acercan a las vallas de la obras para ver cómo trabajan los obreros, y encima algunos se atreven a exclamar: «¡Eso está mal, eso no está derecho!», porque sí porque lo digo yo de cuando fui jornalero en la finca del marqués. O esos otros peatones o paseantes, esos otros curioseantes que al pasar por la puerta de un restaurante miran a través de los cristales, para ver si está su mujer con las amigas tomando del desayuno andaluz de churros o calentitos. O esos curiosos que se pone al ver pasar los tronos en Málaga, cuando debajo van 200 hombres de trono llevando y pesado paso como La Cena, con 13 figuras sagradas, y gritan: «¡Al cielo», como si un trono de 30.000 kilos se pudiera elevar como el Cristo de Mena òr los legionarios, o «legías» como también les llaman a estos soldado españoles que llegan al puerto de Málaga desde Ronda. ¿Y qué importa de dónde vengan? lO importantes es conservar la tradición de cuando los legías venían de Ceuta o de Melilla, quien sabe.
¿Y por qué no llamar estos paseantes curioseantes, por lo curiosas que son su ocurrencias imponentes como el Piyayo, que daba un ¡respeto imponente! A pesar de ser un vagabundo saleroso de la Coracha, aunque otros dicen que era del Perche, cuyo nombre deriva de las perchas donde se secaba el pescado sacado en las playas cercanas, y que fue nombrado por el Quijote, sí así es, como os digo, porque don Miguel de Cervantes, protojudió o si me ajunta las fustas converso, y lazareto en la Corte estuvo en la Axarquía de Málaga como cobrador del frac, cobrador de tributos del Rey, y se alojó en Velez-Málaga.
Pero es que si vamos más allá de la vida del alcalaíno este era un curioseante de la vida en Valladolid conde dice unos que su mujer le puso unos astados. Y si esto no era verdad que se lo pregunten al caballero Espeleta, un asalta ventanas y balcones como don Juan Tenorio, ese sevillano seductor de inocentes monjas curioseantes de la Puerta de la  Carne, que no viene por carne sexual sino porque Juan del Alcor tenía un carnicería, al que llamaban socarronamente el marqués de Alcor. ¿Qué hubiera dicho de este asunto léxico, mi maestro de columnas de pergamino merino del ABC sevillano don Antonio Burgos?

Ramón Palmeral
Alicante, 30 de junio de 2019