ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo. El periodismo consiste en decir lo que a algunos no les gustaría leer.

domingo, 11 de junio de 2023

La Constitución de 1978 es un una especie de contrato social entre los ciudadanos y el poder. Cuando no se cumple el ciudadano pierde. Por ello, debemos exigir que se cumpla en su totalidad.

 En el constitucionalismo, todos los ciudadanos son parte de una gran
negociación (un acuerdo del pueblo o un contrato social) la cual, en principio,
convierte al Estado en una entidad pública (
res publica), esto es, una propiedad
que es común a toda la ciudadanía, en lugar de pertenecer a una sola persona,

. Constituciones y democracia


partido o sector de la sociedad. Sin embargo, muchas constituciones históricas no
han conseguido establecer un orden constitucional democrático porque no
pertenecían verdaderamente a toda la comunidad y no se basaban en acuerdos
amplios e inclusivos. Más bien representaban la imposición de los valores de un
bando, sector o facción de la comunidad que quería ejercer el control del Estado
para dominar el conjunto. Estas constituciones unilaterales y estrechas de miras
excluyen a los ciudadanos que no pertenecen a ese sector o facción de la sociedad,
o que no están de acuerdo con su visión, de la participación plena e igualitaria en
el Estado. Por ello, estas constituciones partidistas suelen percibirse como
ilegítimas por parte de la oposición al partido en el gobierno, ya que están basadas
en un acuerdo que no es todo lo amplio que debiera; estas constituciones pocas
veces sobreviven a los individuos o gobiernos concretos que las crean y
normalmente no consiguen constitucionalizar el poder (en su lugar,
personalizándolo).


En ocasiones, las constituciones unilaterales nacen con el intento cínico y
egoísta de una persona o partido por mantenerse en el poder para disfrutar en
solitario del botín de su cargo y controlar los recursos estatales para beneficio
propio. También pueden ser el resultado a menudo decepcionante del apoyo
de personas buenas, sinceras y bienintencionadas que desean materializar su visión
de una sociedad mejor mediante una nueva constitución. El problema de este
enfoque reside en que no concede margen suficiente para el pluralismo: las
personas tienen ideas diferentes sobre qué hace que una sociedad sea mejor y los
argumentos resultantes de tales diferencias normalmente están muy polarizados y
son de difícil resolución. En realidad, a menudo las personas que están muy
motivadas por una filosofía, ideología o convicción religiosa tienen dificultades
para recordar: (a) que lo que, a su juicio, es manifiestamente verdadero y correcto
puede parecer difícil y dudoso a otras personas y (b) que, en una sociedad
democrática, las personas con opiniones y valores distintos también son
conciudadanos con derechos de convivencia, inclusión y expresión.


Esto no quiere decir que las constituciones deban evitar los debates sobre
valores o excluir todo contenido sustantivo: tanto los enfoques procesales como
los prescriptivos tienen cabida y existe la posibilidad de incluir material sustantivo
e incluso transformador si el acuerdo se basa en un consenso público amplio. Sí
que quiere decir, sin embargo, que los contribuyentes a la elaboración
constitucional harían bien en permitir el pluralismo de valores e intereses,
centrándose en los ámbitos en los que se puede llegar a un acuerdo y procurando
que la negociación constitucional.

NOTA.-

Elecciones 23 J. debemos tener en cuenta estos principios, porque "El Guaperas" se la está saltando de cabo a rabo sus principios.  Y se exigen yendo a VOTAR.