ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Reflexiones sobre la vida y la muerte, en el Día de Todos los Santos, de noviembre

En  esta  vida  el  gran  misterio del  hombre  es  su  muerte.  Es  un  gran misterio  porque  nadie  sabe  con  certeza  qué  hay  después  de  la  muerte.
¿Caer en el vacío, en la nada o caer en una felicidad y descanso eternos?. Esto hace que la concepción de la muerte, y el fin de nuestra vida terrenal tengan un sentido diferente.
“La muerte es algo que le ocurre a los demás” Valery. Ver morir a otros nos convence de nuestra propia mortalidad, pero mientras estemos vivos es  “otra”  la  persona  que  se  muere.  Y  esa  otra  persona  puede  ser  un familiar  o  un  amigo,  y muere  una  parte de  nosotros.  Pero  también  esas otras personas pueden ser unos anónimos , que al parecer no nos afectan tanto.  Las  guerras  y  la  violencia  con  sus  numerosas  muertes,  nos  han vuelto insensibles. A diario en nuestro país de la violencia, vemos morir y para tranquilizarnos pensamos:  Esto no es conmigo.
“La  muerte  es  una  vida  vivida.  La  vida  es  una  muerte  que  viene” Jorge Luis Borges.

Se  murieron  nuestros  padres,  nuestros  abuelos,  nuestros  bisabuelos  y nuestros  tatarabuelos  con  todas  sus  familias.  Se  mueren  también  los profesores  y  sus  discípulos.  “Se  muere  todo  mundo”.  Las  cenizas  de todos  nuestros  seres  queridos  están  bajo  la  tierra:  “Que  sus  recuerdos vivan,  pero  sus  cenizas  sean  olvidadas”  William  Bentley-  “Mueren  y mueren y seguirán y seguiremos muriendo”. La muerte ha estado siempre entre  nosotros  y  ha  sido  una  constante  a  través  de  toda  la  historia.  La muerte  no  perdona  ni  al  rico  ni  al  pobre.  Ni  al  negro,  ni  al  blanco,  ni  a ningún  ser  humano.  Estamos  programados  para  la  muerte.  “  La  pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes” Horacio.  “A largo plazo todos estaremos muertos” Keynes. “Y también a largo plazo nada nos pertenece” a excepción de nuestra alma si creemos en la vida eterna. La conciencia de la muerte puede darnos un sentimiento profundo de libertad, del apego a nosotros mismos, como el apego  a  los  demás  y  a  las  riquezas  terrenales.  “Aquí  el  espíritu  renace sobre lo material” ( Autor desconocido). “ La muerte es el gran maestro de  la vida.  El sabio acepta la muerte como  su  gran  amiga íntima”  (  Leo Buscaglia). “No perdiste a nadie. El que murió simplemente se adelantó, porque para allá vamos todos”. “Además lo mejor de él, el amor,  sigue en tu  corazón  ”  (  Facundo  Cabral)  A  un  paciente  mío  con  cuadro  de insuficiencia cardíaca de difícil manejo le pregunté sobre la muerte y  me respondió  “Doctor,  ahí  vamos  uno  tras  de  otro,  sin  afanes  pero  con temor” . Falleció a los 3 meses y me hizo recordar el “ahí vamos uno tras de otro”.

Todos los días nos enfrentamos a ella. Y más, como médicos que somos. Debemos trabajar con la Naturaleza porque ella es más sabia que todos nosotros.  Cuando  ella  no  se  deja  ayudar  no  hay  nada  que  hacer:  “El hombre domina la naturaleza cuando empieza a obedecerla”. Cuántos de nuestros pacientes reposan sus restos en el Cementerio Metropolitano y en  una  eternidad  desconocida,  a  pesar  de  todos  nuestros  tratamientos.
¿Y  el  alma  de  ellos  dónde  estará?  .  Y  los  familiares  agradecidos  nos siguen trayendo a sus enfermos porque comprenden que nosotros somos
tan humanos y tan mortales como ellos y no jugamos a ser dioses en su manejo.
Cuántas veces jugamos a Dios, ante enfermedades incurables,  donde no aceptamos la muerte y hacemos tratamientos que lindan con la futilidad. No  nos  debemos  frustrar  ante  la  muerte.  Todos  tenemos  una  raya  a  la cual  llegar.  No  antes  ni  después.  Hay que  aprender  que  la  muerte  llega cuando   quiere: “Ni un segundo antes ni un segundo después”.Tampoco podemos jugar a Dios quitar la vida con la Eutanasia directa y activa. No somos  dueños  de  la  vida  porque  nadie  se  dio  la  vida  a  sí  mismo. Debemos ser respetuosos de la vida y de la muerte. “No hiciste un solo pelo de tu cabeza, por  tanto no puedes ser dueño de nada”. La muerte es parte de la vida.
Aquí  la  muerte  nos  ganará  siempre  la  partida,  y  debemos  aceptarla  en bien  del  paciente  y  evitarle  sufrimientos  y  costos  innecesarios.  “La muerte es de un solo instante, no así el proceso de morir, que puede ser largo y doloroso y nosotros podemos contribuir a ello”JGJ. “Un hombre moribundo necesita morir” y no lo dejamos morir. “El proceso de morir es más temido que la misma muerte”.
“Sólo para la muerte no hay remedio” nos decía con cariño nuestra madre amorosa  cuando  nos  enfrentábamos  a  la  solución  de  un  problema.  “Lo último  que  se  pierde  es  la  esperanza”.  “Ella  está  entre  la  vida  y  la muerte”.
En este año en una enfermedad grave que tuve, la vi de cerca, y dejó en mi espíritu un sentimiento de fragilidad en mi saco biológico. Somos en cualquier momento vulnerables. Nunca había pensado en mi muerte. No se  me  había  pasado  por  la  mente  pedir  los  santo  óleos.  La  muerte  me tiene en su lista, y yo la ignoro con frecuencia. No parece contar conmigo. “No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre”.Stefan Zweig

“Todo llega en este mundo y todo pasa”. “El pasado es irrecuperable”.  El pasado  se  nos  va  y  se  nos  va  para  siempre,  solo  queda  en  nuestra memoria  remota  como  recuerdos  del  ayer  que  no  volverá.  O  queda  en nuestras  fotos  del  recuerdo.  Observa  cómo  eras  cuando  niño  y  ahora obsérvate cuando viejo. ¿Eres el mismo? Ni por asomo. Observate en el espejo:  Han  aumentado  las  entradas  de  tu  frente,  y  la  nieve  invade  tu negra   cabellera.   Aparecen   arrugas   en   tu   cara,   y   tus   párpados   se abotagan.  Ya  pasó  nuestra  niñez,  ya  pasó  nuestra  juventud  y  ahora estamos en nuestra vejez más cerca de la meta. Antes era el chiquito de la casa,  ahora  soy  el   viejo  ante  nuevos   personajes  que no  existían: nuestros  hijos,  nuestros  nietos,  nuestros  otros  familiares  que  también han crecido y se han reproducido, nuevas amistades. La vida se renueva y todo sigue evolucionando.
“Ya se murió mi viejo,  y ahora el viejo soy yo” dice uno de nuestros sentidos bambucos. 
“En la juventud aprendemos,  con  la  edad  comprendemos”.”  “La  vida  sólo  puede  ser comprendida  mirando  hacia  atrás,  pero  sólo  puede  ser  vivida  mirando hacia  delante”. Vemos  día  a  día  que  nuestra  reserva  fisiológica  se  va agotando  cada  vez  más.  Ya  no  vemos  como  antes.  Nuestra  agudeza auditiva   disminuye. Nuestra memoria empieza a fallar y cae en el vacío.

DR. Javier Gutiérrez Jaramillo. Profesor Depto. Medicina Interna. Universidad del Valle y CES. Internista Cardiólogo Clínica Fundación Valle del Lili. Ex Presidente Comité Etica e Investigación y Comité Etica Médica Clínica Fundación Valle del Lili. Agradecimiento especial al Dr. Pablo Barreto por la corrección gramatical y redacción del artículo.