ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

miércoles, 15 de abril de 2020

Esos aplausos de las 8 deberían ir seguidos por una bronca al Gobierno, Por Antonio Burgos


A las 8 de la tarde, casi todos los condenados a arresto domiciliario sin juicio y sin sentencia por voluntad del Mando Único de Sánchez, salimos al balcón a aplaudir simbólicamente al personal sanitario que está dando la cara heroicamente frente al Covid-19, no sólo en los hospitales, sino que yo incluiría muy especialmente en esa ovación a los médicos de atención primaria, que proporcionalmente tienen un mayor numero de caídos en esta guerra.
La iniciativa es digna de todo elogio y además yo creo que hasta beneficiosa para la salud de nosotros los confinados. Salir al balcón a aplaudir a las 8 cada tarde es una sana obligación para quien no tiene nada que hacer en todo el santodía. Y además, se toma el aire, tras estar encerrado sin nada que hacer, o dedicado a tareas absolutamente prescindibles, como ordenar armarios una y otra vez. Están muy bien esos aplausos de las 8. Pero me parecen cortos. Esos aplausos de las 8 deberían ir seguidos por una bronca al Gobierno que ha tenido y tiene al personal sanitario abandonado de esta manera para protegerse del mal y tomó tan tardíamente los remedios. Igual que muchas de las que se están repartiendo no son mascarillas, sino tapabocas (como los millones al duopolio televisivo) para que la gente no proteste, porque generalmente no se les ha explicado el uso de lo que se les ha entregado. Los aplausos de las 8 a los dignísimos y heroicos sanitarios tapan lo mal que lo está haciendo este Gobierno que fue avisado en tiempo y forma por la OMS de la que se nos venía encima y no le dio la gana de hacer nada, y luego acudió tarde y mal a poner unas medidas en las que, en muchos casos, se les ha ido la mano, porque en bastantes aspectos no tenemos estado de alarma, sino de excepción e incluso de guerra sin bando que lo proclame.
Yo he hablado mucho de los tontos con balcones a la calle. Bueno, pues ya los tengo perfectamente organizados. A las 8 de la tarde salen a los balcones a aplaudir a los sanitarios muchos españoles. Y yo, por mi cuenta, incluyo en ese aplauso además a los tres Ejércitos, a la Guardia Civil y a las Policías. Pero también salen a las 8 los tontos con balcones a la calle que buscan sus tres minutos de fama haciendo imbecilidades o luciendo sus habilidades ante los vecinos. Sale mucho espontáneo con una guitarrita tocando el «Resistiré» no del Dúo Dinámico, que son sólo sus intérpretes, sino que sus autores son Carlos Toro Montoro, emocionante letrista del himno de esta hora, y Manolo de la Calva. Pero es que también salen al balcón los espontáneos, que encima, suben luego su pretendida genialidad a las redes sociales. Aquí ahora, tras el éxito de «Resistiré» como himno civil de esta tragedia que deja en pañales a las del teatro clásico griego, todo el mundo con una guitarra, la mitad del cuarto de inspiración y mucha cara está dispuesto a hacer su propia canción simbólica de la cívica actitud de este pueblo español que está tragando quina ante un Gobierno ineficaz, inepto e incompetente que se enfrenta a la peor crisis sanitaria pensable y nos aboca a la ruina económica. No hay artista de cuarta o de quinta que no haya puesto ya en las redes su cagadita, que quiere hacerle la competencia al inimitable e insuperable «Resistiré» de Carlos Toro. Ojo, que suelen ensayar a las 8 de la tarde, en su condición de tontos con balcones a la calle y con carné. Y luego ya lo lanzan a las redes sociales. A las que, por cierto, también les han puesto mascarilla, digo, tapabocas, sobre todo a WhatsApp, en la que, persiguiendo noticias falsas, también es clausurado algún que otro perfil crítico que dice la verdad sobre un Gobierno que se cree el muy inepto que los aplausos a las 8 de la tarde van por ellos y no por esos sanitarios en lucha o muertos en combate, que ante Dios nunca serán héroes anónimos.
Antonio BurgosAntonio BurgosArticulista de Opinión