ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. Enlace con POESIA PALMERIANA. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

La avaricia de las monjitas les rompió el armario


A las monjitas de un convento de clausura del monasterio de Santa Lucía, barrio Casablanca de Zaragoza, les han robado 1.5 millones de € en billetes de 500 (unos 250 millones de las antiguas pesetas), que se dice pronto (tacita a tacita) deben de estar contentas con volver a ser pobres para ganar el reino de los cielos -supongo que ese es su objetico en esta vida terrenal y egoista- por que ya dijo Jesús a sus discípulos: "en verdad os digo que difícilmente entra un rico en el Reino de los Cielos. Y además os digo: es más fácil a un camello pasar por el portal del ojo de la aguja, que a un rico entrar en el Reino de los Cielos”. (Cap. 43, 5).

Y además, la avaricia de por sí es un pecado capital, o sea, que estaban en pecado y no lo sabían. Y además mitiendo, engañando a sus superiores del Obispado. Este robo sacrílego ha podido contribuir una obra de caridad, si suponemos, y así Dios lo quiera, que estos ladrones se porten como los bandoleros románticos andalucez y lo repartan entre los pobres y parados.
Ahora el Cuerpo Nacional de Policía está investigando el origen del dinero, ya que su tenencia en efectivo en una cuantía tan elevada resulta cuando menos llamativa al tratarse de una comunidad religiosa de este tipo, que, predicada la pobreza, castidad y austeridad. Entre las legaciones del origen del dinero están la venta de cuadros de la monja pintora Isabel Guerra, que ha llegado a vender algunos cuadros por 48.000 euros , sin IVA claro, en dinero negro. Los que tienen dinero guardado bajo el colchón y no ingresado en cuentas bancarias, tienen algo que ocultar, cuando podías cobrar intereses y renuncias. Y además no contribuyes a mejorar las arcas de Hacienda, porque le estás privando del 25% que se llevan de los intereses producidos, es decir, que no hay solidaridad al común de la arcas nacionales, y no sé si esto también pudiera ser un pecadillo venial.

La noticia no me la he inventado yo:
Robo de 1.5 millones de euros en un convento.
La policía investiga en el convento de monjas de clausura Santa Lucía de Zaragoza el presunto robo de un millón y medio de euros, que la comunidad cisterciense guardaba en efectivo en el cenobio, situado en el barrio de Casablanca de la capital aragonesa.
Fuentes policiales han indicado que la investigación se abrió la pasada semana después de que las propias monjas denunciaran el día 28 de febrero la desaparición del dinero, en su mayor parte billetes de 500 euros.
Según revela hoy El Periódico de Aragón, la policía y el juzgado de instrucción número 9 de Zaragoza, que se ha hecho cargo del caso, indagan, además de la desaparición, el origen del dinero que, según han dicho las monjas a los agentes, guardaban en bolsas de plástico dentro de un armario.
Fuentes cercanas al arzobispado de Zaragoza reconocen que el desconcierto es total en los ámbitos eclesiásticos de la ciudad: "Son religiosas que viven austeramente, sin ningún dispendio ni excesos", confirma un sacerdote. "Qué sentido tiene guardar esa cantidad de dinero es algo que nadie llega a entender. Si les asesoró alguien, lo hizo de forma patética", añade.

CONCLUSIONES:
Este robo en un convento de clausura, daña la imagen de la Iglesia, que en estos tiempos de crisis, austeridad, y paro, hay quienes no se han librado del pecado capital de la avaricia (Muestra reacia a dar o a gastar, por un deseo desmedido de guardar lo que posee o de acumular riquezas). Por lo tanto estas monjas estaban en pecado y ya lo lo están, ¡Aleluya! Esto quiere decir que vivir en clausura es vivir de espaldas a lo mundano y real pero con la faltriquera bien abierta, por si San Pedro acepta propinas para abrirte las puertas del Cielo, al modo del barquero Caronte que cobraba una moneda a los muertos por llevarte a la laguana Estigia.
Otro día hablaremos del dinero del Iglesia, y a donde va el importe de los cepillos de las misas. O de la hipocresia de la Iglesia, en un mar de teniembras entre lo terrenal y los espiritual. Eso sí uo alabo la labor de Caritas Diocesana.